Pakistán necesita ayuda aérea para rescatar a 800.000 personas aisladas

  • La ONU solicita a la comunidad internacional al menos 40 helicópteros para auxiliar a los afectados por las inundaciones · Miles de paquistaníes emigran a otra provincia ante las amenazas de nuevas lluvias torrenciales

Cerca de 800.000 personas continúan aisladas en Pakistán por las desvastadoras lluvias monzónicas que inundaron el país a finales del mes de julio. Ante esta situación, la ONU hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que ponga a su disposición "al menos" 40 helicópteros de transporte para ayudar a estas personas.

"Las inundaciones provocadas por el monzón siguen desplazando a millones de personas en el sur de Pakistán. Estimamos en 800.000 los damnificados en todo el país a los que sólo se puede acceder por aire; necesitamos con urgencia más helicópteros", indicó la oficina de Coordinación de la ONU para Asuntos Humanitarios a través de un comunicado.

"Estas inundaciones sin precedentes plantean problemas logísticos también sin precedentes y requieren un esfuerzo extraordinario por parte de la comunidad internacional", aseguró John Holmes, secretario general adjunto de las Naciones Unidas encargado de asuntos humanitarios.

Por ello, la necesidad, según aseguró la ONU, de "al menos 40 helicópteros con el fin de llegar hasta un número colosal de personas cada vez más desesperadas y facilitarles lo esencial para su supervivencia".

Pakistán se está enfrentando a la peor crisis humanitaria de su historia, con más de una quinta parte del país inundada desde hace casi un mes, al menos 1.500 muertos y cerca de 20 millones de personas afectadas en diverso grado. Además, Naciones Unidas asegura que al menos unos ocho millones de damnificados necesitan ayuda urgente.

Aunque las aguas refluyeron en el norte y en el centro -las regiones más afectadas desde el comienzo de las lluvias torrenciales- el riesgo de nuevas crecidas es muy importante al pie del valle del Indo, en el sur.

Las aguas en este río siguen subiendo algo que preocupa sobre todo a los ciudadanos de Hyderabad, sexta ciudad paquistaní con más de 2,5 millones de habitantes, en la provincia del Sind, donde cientos de miles de personas fueron evacuados desde hace cuatro días y decenas de aldeas resultaron inundadas.

Estas evacuaciones preventivas permitieron evitar nuevas muertes, según indicaron autoridades de la zona.

Todos estos damnificados que proceden de Sindh están emigrando a la provincia de Baluchistán, en el suroeste del país. Unos desplazamientos que tienen lugar a pesar de la existencia de un gran número de campamentos en la zona más afectada.

"Las cifras con las nuevas evacuaciones se están evaluando, pero por el momento, en Baluchistán, hay medio millón de personas afectadas", aseguró un portavoz del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Arianne Rummery.

A pesar del riesgo que sigue existiendo, tras la bajada del agua en el norte y el centro del país cientos de paquistaníes regresan a sus poblaciones para comprobar el estado de sus casas y terrenos.

"No creo que se pueda hablar de miles, pero cientos de personas están regresando en el sur del Punyab para comprobar el estado de sus cultivos, cómo han quedado sus hogares, pues el nivel del agua ha bajado", explicó un portavoz perteneciente a la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, Ahmad Kamal.

La fuente subrayó no obstante que la situación es todavía muy complicada en el sur del país, especialmente en las provincias de Sindh y Baluchistán, en las que las aguas están anegando nuevos territorios y se sigue evacuando a parte de la población.

De acuerdo con su versión, la última gran infraestructura de protección en Sindh, la presa de Kotri, soporta un enorme caudal actualmente, algo que seguirá siendo así "durante los próximos dos o tres días".

"El nivel de las aguas está bajando en casi todo el país, pero los problemas no se acaban. La situación es muy grave, especialmente en el ámbito sanitario, con cientos de miles de enfermos", advirtió Kamal.

Un portavoz del servicio meteorológico del país asiático, Mohamed Halif, informó ayer de que en las próximas 24 horas se registrarán "fuertes precipitaciones en el norte", aunque a partir del viernes "el tiempo será seco" y sólo volverá a haber "lluvias aisladas durante unos días a principios de septiembre, que marcarán el final de la estación monzónica".

Por su lado, la Unión Europea (UE) analizará en las próximas semanas la posibilidad de ampliar su ayuda a Pakistán y se ha comprometido, además, a cooperar a largo plazo para reconstruir sus infraestructuras y prevenir nuevas catástrofes de este tipo.

De visita en Pakistán, la comisaria europea de Cooperación, Kristalina Georgieva, calificó de "desastre sin precedentes" la situación que vive el país.

"Hoy nuestra prioridad es ayudar a los afectados, en especial a los más vulnerables, niños, embarazadas...", señaló Georgieva.

En este sentido, recordó que la Unión Europea y sus países ya han concedido unos 290 millones de dólares en asistencia y anunció que en un plazo de dos semanas esa cantidad podría aumentar una vez que se termine el análisis de la situación.

Los últimos datos informan que tras las peores inundaciones de los últimos ochenta años en el territorio se han registrado al menos 1.589 muertos y entre 15,5 y 20 millones de personas afectadas desde finales de julio, fecha en la que empezaron las lluvias monzónicas en Pakistán.

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