Sociedad

El drama incomprendido de la mujer

  • Según un estudio de Igualdad, gran parte de las víctimas del maltrato siguen conviviendo con su agresor a pesar de las palizas y humillaciones y cuatro de cada diez españoles piensan que la culpa es de ellas

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A la sociedad aún le cuesta comprender por qué una mujer sigue viviendo con su agresor a pesar de las palizas y las humillaciones al desconocer que, en la mayoría de los casos, el terror, la soledad, la anulación, la desconfianza y la dependencia emocional extrema están detrás de la imposibilidad de romper con el verdugo. Cuatro de cada diez españoles piensan que la mujer es la culpable de sufrir violencia machista por no abandonar el domicilio que tiene en común con el agresor, según un estudio que presentó Igualdad y las estadísticas de este Ministerio reflejan que de las 42 fallecidas por violencia machista en lo que va de año 29 convivían con su asesino.

La coordinadora del área de Violencia de Género de la Federación de Mujeres Progresistas, María José Bueno, asegura que no hay un único factor determinante por el que las mujeres continúen al lado del hombre que las maltrata, sino que son varios los motivos. En ocasiones, sostiene, hay características de la violencia machista que se confunden con señales de amor, como los celos, el control, incluso el aislamiento, que hacen pensar a la víctima que el hombre la quiere más que a nada en el mundo, aunque en realidad lo que le esta haciendo es anularla poco a poco.

El hombre no comienza a maltratar con violencia física, sino que primero "destruye" a la mujer psicológicamente. "Las mujeres aguantan porque han perdido su identidad y tienen dependencia extrema y terror a sus maltratadores", subrayó la presidenta de la Federación de Asociaciones de Mujeres Separadas y Divorciadas, Ana María Pérez del Campo.

Ésta opina que muchas mujeres "aguantan" también porque saben que están solas y que nadie las apoya: "ahí está la incomprensión de la sociedad", apuntó Pérez del Campo, quien, además, añadió que los ciudadanos "desenfocan la realidad debido a que el sistema patriarcal está más vivo que nunca".

La presidenta de esta federación de asociaciones resaltó que las agredidas se sienten "completamente destruidas y humilladas cada vez que ellos se comportan de esa forma con ellas" y descartó que hubiera un perfil de mujer maltratada. "El único denominador común es la violencia que ellas soportan", sentenció.

La directora del Centro de atención, recuperación y reinserción de mujeres maltratadas de la federación que preside Pérez del Campo se llama Fe Paz y cuenta que día a día intenta junto a su equipo recuperar a las que llegan a ese lugar "desesperanzadas" y "anuladas", tras años de palizas y vejaciones. Confirmó el hecho de que el maltrato físico "es la punta del iceberg" y aseguró que "es tan devastador que el hombre insulte a la mujer como que no la escuche cuando ella habla".

En este sentido, aseveró que "cuando la mujer recibe el primer golpe, ya está preparada para recibirlo" por el trabajo "sutil" de anulación por parte del maltratador. En su opinión, tampoco hay un perfil de mujer maltratada sino "un perfil de las consecuencias del maltrato", que en el centro tratan de paliar con una intervención integral, cuya duración depende de cada caso. "No todas las mujeres llegan convencidas de haber dejado a su agresor e intentamos al principio que tomen conciencia de la situación que han estado viviendo, porque ellas normalizan el maltrato", subrayó Paz, quien explicó que el centro tiene capacidad para 30 unidades familiares (las mujeres con sus hijos). Además recalcó que otros de los motivos por los cuales las mujeres no se atreven a romper la espiral de la violencia es por "el desamparo judicial" y la "desconfianza" en las autoridades de nuestro país.

"Hay un gran porcentaje de mujeres que no denuncia. Cuando lo hacen, ven en las noticias que otras en su misma situación, que también han denunciado, acaban muertas, entonces, ¿de quién es la responsabilidad?", se pregunta Paz.

Según datos de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, sólo el 23,8% de las mujeres asesinadas por violencia machista habían denunciado a sus agresores. No obstante, Paz, quien dice con orgullo que el centro que dirige lleva 19 años atendiendo a las mujeres víctimas de la violencia de género por parte de sus parejas, es optimista porque el trabajo que realizan ella y su equipo da sus frutos. "El balance en el centro es positivo, desde luego", subrayó la directora, después de que muchas de las mujeres a las que han tratado hayan conseguido empezar una nueva vida y ser "unas auténticas supervivientes".

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