La obesidad de los escolares toca techo pero crece el problema del bajo peso

  • Uno de cada cinco niños de entre 4 y 6 años tiene exceso de kilos, la misma proporción de los que pesan menos de lo saludable El patrón del vínculo con el nivel socioeconómico se invierte

La epidemia de obesidad en los escolares españoles no sólo ha tocado techo, sino que se está reduciendo drásticamente, pero ahora el problema que está surgiendo es el bajo peso, que está tomando casi la misma fuerza, ya que se ha duplicado en los últimos años hasta alcanzar al 20,5% de los niños.

Éstos son algunos de los datos que revela el Estudio Cuenca, desarrollado por el Centro de Estudios Sociosanitarios de la Universidad de Castilla-La Mancha, dirigido por el investigador Vicente Martínez Vizcaíno, que ha monitorizado la evolución de los factores de riesgo cardiovascular en escolares desde 1992.

Las últimas revelaciones de este grupo de trabajo tras haber examinado en 2013 a 2.500 escolares nacidos entre 2007 y 2008, es decir entre 4 y 6 años, es que uno de cada cinco niños tiene obesidad y que esa frecuencia se da también para los niños con bajo peso, algo "extraordinariamente preocupante", según Martínez porque a veces esos niños "comparten el mismo mantel".

Otra premisa a la que llegó el grupo tras comparar este informe con otro anterior realizado con 1.500 escolares nacidos entre 1999 y 2000 es que actualmente el bajo peso es más frecuente en familias de nivel socioeconómico bajo y la obesidad, de nivel socioeconómico alto, cuando tradicionalmente ocurría a la inversa.

El patrón de la relación entre la clase social y la composición corporal de los niños se ha invertido, pero la situación económica de las familias parece haber afectado también a la estatura de los niños.

En el estudio anterior no se evidenciaban diferencias de estatura en los niños en relación al nivel socioeconómico de los padres pero en el último, en el de 2013, se observó que los escolares nacidos en familias con estatus social económico alto eran un promedio de cuatro centímetros más altos que otros de clases inferiores.

Otra cuestión sorprendente que constató el grupo es que los niños que más comen son precisamente más delgados. Ingieren hasta 200 calorías más diarias de media que los escolares con sobrepeso. La explicación para este fenómeno, según Martínez, podría encontrarse en que "la expresión de los genes relacionados con la obesidad se puede modificar a través de la actividad física".

La principal causa de la epidemia de la obesidad en los escolares, que no obstante se redujo de un 35% a un 20,4% de la población infantil, es el sedentarismo. Y es así porque, según Mariana Sánchez, licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, los niños hacen una actividad física moderada al día pero el resto del día lo pasan en conductas sedentarias, durmiendo o sentados delante de un monitor o estudiando.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios