El 'Gran hermano' tecnológico llega a Suecia

  • El Parlamento sueco vota una ley que permite a la policía almacenar todos los registros de las llamadas telefónicas, SMS, faxes, correos electrónicos y hasta el historial de visitas de internet

Suecia es uno de los países más seguros y tranquilos del mundo. Aún así, el miedo y la vulnerabilidad frente al terrorismo ha dividido a la sociedad ante una medida que supondría, para muchos, un atentado contra el derecho a la privacidad. La 'Ley de Vigilancia', que se vota mañana en el parlamento sueco, fue lanzada al ruedo por la coalición de centro-derecha que actualmente gobierna el país y pretende que las autoridades puedan almacenar todos los registros de las llamadas telefónicas, mensajes de texto, faxes, correos electrónicos y hasta el historial de visitas de internet de los ciudadanos. EEUU y Reino Unido ya han seguido caminos similares.

El principal cometido de esta ley sería garantizar a los servicios de seguridad e inteligencia del estado una gran base de datos de la cual servirse para realizar su trabajo. Pero, en el eterno debate entre privacidad y seguridad, los ciudadanos ven recelosos que todas sus conversaciones, mensajes de móvil y su navegación por internet queden registradas y a disposición de la policía. Aunque sólo se accedería a estos datos con autorización judicial, la ley contempla la retención de esos datos durante un año. 

Otro punto de discordia de la nueva ley es su posible intromisión a la privacidad de ciudadanos de los países cercanos. La historia y la geografía de Suecia han estado ligadas a otros países vecinos como Noruega, Dinamarca y Finlandia, haciendo constante el tráfico de las telecomunicaciones entre estos países. Si la ley se aprobase, todas las llamadas y datos que lleguen o salgan de las fronteras suecas entrarían también en el registro. 

Una de las empresas que más ha rechazado esta propuesta ha sido Google, que ha hecho pública su decisión de no entrar a Suecia si la ley es aprobada. "Hemos hecho saber claramente a las autoridades suecas que nosotros nunca estableceremos ningún servidor de Google en Suecia si esta propuesta de ley se hace realidad. Esta propuesta parece que se haya inventado en Arabia Saudí y China. No tiene lugar en una democracia", dijo el portavoz de Google Peter Fleischer en declaraciones publicadas en el diario inglés The Times.

Si la ley se aprueba mañana, Suecia estaría a un pie de unirse a la lista de países que mantienen una vigilancia constante a sus ciudadanos. A la cabeza está EEUU que, tras los atentados del 11-S, aprobó casi por unanimidad la llamada 'Ley Patriota'. En Europa, el Reino Unido está a la espera de aprobar una ley similar, aunque desde octubre de 2007 las compañías telefónicas ya están obligadas a retener el historial de las llamadas y los mensajes de texto durante un año.

División en la sociedad sueca

Todos los detractores de esta propuesta de ley temen que a las autoridades y a los servicios de inteligencia suecos todo esto se les vaya de las manos. Políticos, empresarios, periodistas y ciudadanos de a pie no ven con buenos ojos lo que para muchos es una intromisión en el ámbito privado.  "La vigilancia masiva de los ciudadanos suecos es una medida que no es proporcional a los problemas sobre los que las autoridades suecas deberían resolver", señala un miembro del Partido Moderado en declaraciones recogidas por el diario digital sueco The Local. Además del Partido Moderado, otros partidos como el Liberal y Centrista también votarán en contra de la propuesta.

Los profesionales de los medios creen que se mermaría su capacidad informativa, pues la ley podría ahuyentar a sus posibles fuentes, extremadamente vigiladas por la policía sueca. Para el director del periódico sueco Dagens Nyheter, esta nueva propuesta podría ser comparada con los poderes de la Stasi de la Alemania soviética.

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