José Luis García Pérez (actor)

"Alfonso de Borbón me parece que fue un tipo valiente"

  • El actor sevillano explica que la miniserie que estrena esta noche Telecinco viene a romper tópicos y versiones parciales sobre la figura del primer marido de Carmen Martínez Bordiú.

Comentarios 4

Fue carne de revista del corazón durante dos decenios y sus tragedias personales conmovieron a la sociedad española mientras prevalecía un retrato de una persona triste, gris y desafortunada. Recientemente salió un libro biográfico de Alfonso de Borbón que viene a sumarse a la miniserie (dentro de una noche temática, con debate) que hoy estrena Telecinco. Alfonso, el príncipe maldito es el título de esta producción de Videomedia que protagoniza un actor sevillano, José Luis García Pérez (Cachorro, Siete mesas de billar francés, en el cine), con una intensa trayectoria en la pantalla y en el teatro. La ficción está dirigida por Álvaro Fernández Armero, Goya al mejor cortometraje por El columpio. El parecido físico no ha sido lo esencial para este trabajo de García Pérez en el que coincide con otra andaluza, Cristina Peña, como Carmen Martínez Bordiú, la nieta de Franco. Las intrigas palaciegas llevaron a alguno a soñar con que Carmencita fuera reina de España.

-'Alfonso, el príncipe maldito' parece que quiere dar una oportunidad a esta figura de la historia reciente que es más conocida por el seguimiento que le hacían las revistas de su época.

-La propuesta de interpretar a Alfonso de Borbón surgió directamente desde Videomedia y me pareció bonito este proyecto. Lo que querían hacer era romper los clichés que existían sobre este personaje. La intención es convertirlo en un personaje real, cercano y dar a conocer detalles de su existencia que han solido quedar desapercibidos.

-¿Puede resumirse que es un personaje que fue un perdedor en todas sus facetas, con una muerte, además, muy dramática?

-Más que perdedor es una persona que tuvo muy mala suerte y que la tragedia lo perseguía. Creo que en realidad me parece que fue un tipo valiente y que su objetivo era encontrar una familia y el hogar que nunca tuvo en su niñez, como viene a contar el arranque de la historia.

-¿No quería aspirar a la Corona, que Franco rectificara su decisión del nombramiento de don Juan Carlos como sucesor?

-No fue de los que tenía ese objetivo. A su alrededor podían acariciar esa idea, pero me parece que Alfonso de Borbón era una persona leal, aunque no nos haya llegado esa impresión. Él se casa con Carmen Martínez Bordiú y lo que quería era dignificar su apellido. Franco tenía tomada una decisión que no se iba a cambiar y Alfonso de Borbón era un franquista convencido.

-¿No llegó a tener una relación tirante con su primo, el sucesor elegido por el dictador?

-Se caían bien, desde muy pequeños, y tuvieron una relación cercana y cordial, aunque la procesión podía ir por dentro, ya que su padre, don Jaime, renunció a sus derechos de sucesión. Alfonso de Borbón asumió, con mejor o peor grado, la situación.

-El eje de la historia será su relación y divorcio con Carmen Martínez Bordiú y el accidente en el que fallece Fran, su hijo mayor...

-Debió de ser una relación sentimental bastante complicada, tumultuosa. La madre de Alfonso de Borbón, Emanuella Dampierre, es la que pudo estar más cerca de él en esos años tan duros. Carmen fue la mujer de su vida, pero la serie también ahondará en otras relaciones.

-¿Ha llegado a conocer a la propia Carmen Martínez Bordiú y a Mirta Miller, el último amor de su personaje?

-Con Mirta Miller hablamos incluso para conocer de primera mano algunos detalles de la personalidad de Alfonso de Borbón. La actriz que la encarna en la serie, Guadalupe Lancho, habló con ella para aproximarse aún más a lo que sucedió.

-Uno de los momentos más delicados de la producción habrá sido recrear la muerte del protagonista, decapitado por un cable en una estación de esquí, en Estados Unidos...

-No puedo desvelar mucho, pero le puedo asegurar que la serie no cae en detalles escabrosos aunque tiene que contar un episodio tan dramático como ese.

-Hablaba usted que la miniserie rompe clichés ¿qué mitos quiere desmentir?

-Pues por ejemplo que Alfonso de Borbón no era ni un triste, ni un antipático, ni un estirado. Es un personaje histórico, con sus pros y sus contras.

-Usted ya encarnó a Manolo Caracol en 'Lola' ¿es más fácil interpretar a un personaje real, que tiene fuentes diversas para crearlo a la medida?

-No, exactamente. Pero es apasionante dar vida a personajes de la vida real que conoce el público.

-De ahí la aceptación y el 'descubrimiento' de las 'tv-movies'.

-Es un buen nicho industrial que han encontrado las productoras y las cadenas.

-En estos años no ha parado de trabajar. Debe de sentirse usted un afortunado...

-Tengo mucha suerte. Hay que trabajar mucho, estar muy presente, luchar por lo que quieres. Y siempre con calidad.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios