Así es 'Crematorio'

  • La Sexta estrena hoy la serie de éxito de Canal + ambientada en un municipio corrupto, adaptación de la novela de Rafael Chirbes

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"…Hace tiempo que se acabó la gran comilona. Eso de comérselo todo muy deprisa antes de que te lo quiten del plato. Ahora ha llegado el momento de la moral pública. Cuando uno se civiliza hay que aprender nuevas cosas: a servir el banquete, elegir las etiquetas de los vinos, saber manejar los cubiertos...". El monólogo de arranque que pronuncia el protagonista, el promotor Rubén Bertomeu, podría pronunciarlo hoy mismo. Desde el primer momento, en esas palabras que anuncian que los tiempos están cambiando, el espectador percibirá que Crematorio no es la típica serie española, complaciente con una mayoría de la audiencia, que intenta contentar al mayor número de generaciones posibles y que se acomoda en lo fácil, lo previsible o lo evidente. Esta miniserie de 8 episodios de Canal + demostró que se pueden hacer ya otras cosas en la televisión en España, con calidad indiscutible y sin pensar en el audímetro. La producción de Fernando Bovaira (un nombre fundamental que acompaña los trabajos de Alejandro Bovaira) llega esta noche en abierto a La Sexta, la cadena de los Serial Lovers, que tras destacar en títulos llegados desde Estados Unidos, también propone la obra más insólita de la ficción nacional.

Crematorio adapta la intrincada novela de igual nombre de Rafael Chirbes, obra que mereció Premio Nacional de la Crítica en 2008: un óleo realista de la corrupción urbanística desde las entrañas municipales, de los cruces de intereses de empresarios locales y la llegada de mafias extranjeras. Un paseo por la costa especulada que se grabó en Valencia con la colaboración de la administración autonómica, aunque este Misent parece encontrar más paralelismos en lo sucedido con Marbella que en los casos de Levante.

Pepe Sancho, en una de sus grandes interpretaciones, es el promotor Bertomeu, un empresario de una poderosa familia dedicada a la explotación agrícola de Misent, que expande el negocio a través de la droga y la especulación de terrenos hasta llegar a la cumbre: hacer una ambiciosa promoción a pie de costa. Lo que parece un idílico momento profesional comienza a desmoronarse al detectarse que en el tanatorio local no se está ejecutando la cremación de los cadáveres, sino que los cuerpos son llevados a un antiguo picadero. El imperio comienza a tambalearse mientras se van desenmascarando todas las personas vinculadas a quien maneja los hilos en la población costera. El cuidado trabajo cinematográfico está dirigido por Jorge Sánchez-Cabezudo, cineasta que además de La noche de los girasoles está detrás de trabajos televisivos como episodios de Desaparecida, Hispania o el reciente Gran Hotel. La totalidad de la serie que hoy llega a La Sexta, en una primera entrega doble, se ha rodado en lugares de la costa valenciana, para captar la auténtica luminosidad del lugar, en vez de las grabaciones en plató. Crematorio llegó a Canal + la pasada primavera y el respaldo a su calidad lo recibió con el premio a lo mejor del año en el Festival de Vitoria y el Ondas.

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