“Entre todos debemos evitar la creación de un circo mediático”

  • El defensor de la audiencia de RTVA, Patricio Gutiérrez del Álamo, afirma que Canal Sur ha actuado “con especial cautela” para garantizar la privacidad de los menores implicados en el caso Marta del Castillo

Comentarios 4

Ha transcurrido casi una semana desde que se tuvo conocimiento del asesinato de la joven Marta del Castillo. Desde entonces han sido muchas, quizá demasiadas, las imágenes de la chica sevillana y de los menores implicados en este caso que han publicado los diferentes medios de comunicación.

Ni los órganos judiciales (en este caso la Fiscalía de Sevilla) ni el propio Consejo de Audiovisual de Andalucía han permanecido ajenos a esta vorágine informativa y han puesto todos los medios a su alcance para garantizar la privacidad de estos menores. También el defensor de la audiencia de RTVA, Patricio Gutiérrez del Álamo, ha actuado de oficio para conocer de primera mano cómo se han comportado los medios públicos andaluces a la hora de tratar este suceso.

Tras un riguroso análisis que comenzó el propio domingo tras la aparición en Andalucía Directo de la actual pareja del presunto asesino, una menor de 14 años, y tras ponerse en contacto tanto con el director de Programación como con el responsable de Informativos de la televisión andaluza, Patricio Gutiérrez del Álamo asegura que en Canal Sur se ha actuado “con especial cautela” para que no se emitan imágenes que tienen a menores como protagonistas.

“No parece que haya nada que objetar. Todo indica que se han seguido los Principios de Programación de la RTVA y las recomendaciones del Libro de Estilo , en el que se recoge expresamente que, cuando sea posible, un menor no debe aparecer ni ser nombrado o aludido si ello no afecta al buen sentido de la noticia. En caso contrario se omitirán los detalles que puedan perjudicarle, se difuminarán u ocultarán sus rasgos y, como máximo, se dará el nombre de pila y la edad, pero se silenciarán las demás circunstancias”, asegura en un informe que acaba de trasladar, entre otros, al presidente del Consejo de Administración de RTVA. Este mismo informe también ha llegado a manos del Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, interesado igualmente en conocer de primera mano el tratamiento informativo que se le ha dado a este caso.

Gutiérrez del Álamo afirma contundente que ha actuado de oficio en este asunto porque es “su obligación” y porque “como mecanismo interno de la RTVA debía analizar de forma inmediata cómo se estaba analizando este caso en la televisión pública de Andalucía”.

Después de varias horas frente a la pequeña pantalla, el defensor de la Audiencia se muestra satisfecho con el trabajo realizado por RTVA. No obstante, no duda en mostrar su sorpresa ante la forma de actuar que han demostrado otras cadenas nacionales y páginas web. “Personalmente me parece que, sobre todo con la información relativa a la menor de 14 años, algunas cadenas nacionales han cometido un exceso flagrante ya que no han preservado la identidad de la pequeña a pesar de que existen leyes específicas que lo regulan e incluso un código de autorregulación expreso que estas mismas cadenas han rubricado”. “Entre todos debemos evitar que este tipo de casos se conviertan en un circo mediático. Ni la sociedad ni los propios medios de comunicación deben consentir este tratamiento lamentable que, por supuesto, queda fuera de todo lugar”, añadió rotundo Gutiérrez del Álamo.

Para el Defensor de la Audiencia de RTVA, la televisión, en líneas generales, está tomando caminos equivocados a la hora de tratar este tipo de sucesos. “No quiero generalizar, pero sí es cierto que la televisión y la audiencia se retroalimentan y que la televisión, en ocasiones, ofrece un tipo de información exagerada que es el que posteriormente termina demandando la audiencia”, explicó.

A su juicio, ha llegado el momento de hacer una “reflexión profunda” tanto por parte de los responsables de los medios audiovisuales como de las audiencias. “El problema radica en que cada vez que se produce un caso de este tipo nos hacemos la misma pregunta y nos planteamos hacia dónde nos dirigimos;firmamos códigos específicos de autorregulación y nos prometemos un cambio, pero a la hora de la verdad, es triste decirlo, todo sigue igual”.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios