"Es un error creer que la rebeldía de un hijo se cura con el tiempo"

  • El 'coach' de Cuatro asegura que el 90% de los casos que llegan al programa podrían haberse solucionado con un trabajo previo

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Deportista consagrado, pasó de tenerlo todo a no tener apego por nada ni por nadie. Pedro García Aguado volvió a nacer el día que dejó las drogas y, desde entonces, hizo un guiño al destino y tendió la mano a los chicos que quieren salir de esa espiral de violencia y consumo de sustancias. En su camino se cruzó Cuatro y, con la cadena se puso al frente de proyectos de ayuda como Hermano Mayor y El Campamento, ambos pensados para reconducir la conducta de jóvenes problemáticos. Acaba de estrenar la cuarta temporada de Hermano Mayor, un programa que este año busca una mayor implicación de las familias para sacar a los chicos adelante.

-Apenas le ha dado tiempo a descansar tras la emisión de El Campamento cuando lo vemos de nuevo con los chicos problemáticos de Hermano Mayor

-Así es. Está siendo un año muy intenso ya que, a las pocas semanas de terminar El Campamento ya comencé con los casos de Hermano Mayor. Se nota el cambio porque en este programa no cuento con la ayuda de mis compañeros, es un uno contra uno con el chico o la chica a la que se le pretende ayudar.

-Una de las novedades de esta temporada es el regreso de los jóvenes a los que prestó su ayuda en ediciones anteriores.

-Era algo que nos pedían muchos espectadores. Querían saber qué había sido de aquellos a los que un día tendimos la mano. Nos hemos quedado muy sorprendidos porque están muy agradecidos de nuestra ayuda y ahora son ellos los que acuden a contar su experiencia a los jóvenes con problemas. Es maraviloso oirlos hablar; es gratificante no sólo como conductor del programa, sino como persona. Además, este año contaremos con la presencia de deportistas y artistas con los que los chicos se puedan sentir identificados porque también sus testimonios de superación pueden servir de ejemplo. Con ellos queremos erradicar el comportamiento agresivo de los chavales y encontrar lo que realmente les motiva.

-Una terapia similar la pudimos ver en El Campamento cuando utilizó como recompensa un concierto de Shakira o una sesión fotográfica para una chica que le gustaba el mundo de la moda.

-Así es. A Estefanía, la chica que posó como modelo, le estoy pagando ahora un curso para que siga desarrollándose en esta línea porque ha descubierto que es esto lo que le gusta. Y a Xyka, una de las jóvenes más problemáticas de este año, ya le he comprado el maletín de tatuadora y empieza a trabajar en febrero. De lo que se trata es de encontrar algo con lo que ellos se sientan realizados.

-No sabía que su compromiso con los chicos iba más allá de la ayuda terapéutica

-Intento que no sólo se quede en lo que la gente ve por la tele. No entiendo que mi ayuda sea sólo un producto televisivo, porque los chicos tienen una vida por delante y es necesario que sigamos implicándonos para sacarlos adelante. Intento ayudar a los que menos tienen, pero me gustaría poder llegar a más gente.

-¿Dónde está el fallo para que un hijo se vuelva tan agresivo?

-Cuando los padres piden mi ayuda, la frase que más utilizan es "no puedo con el hijo que me ha tocado" pero yo tengo muy claro que un 90% de los casos se podrían haber solucionado con un trabajo previo de los padres. De 0 a 12 años hay que hacer con los niños un trabajo de cimientos y eso se hace sólo con mucha atención. Los padres se equivocan al dedicar tanto tiempo al trabajo porque por el camino olvidan algo tan importante como es el cariño y la imposición de autoridad y límites. Es un error creer que la rebeldía de un hijo se curará con el paso del tiempo. Un chaval no se vuelve problemático cuando cumple 15 o 16 años, en los años anteriores ha ido acumulando rabia, frustración e ira y llega el momento de expresarlo de alguna manera. Por ejemplo, los niños que de pequeños tienen transtornos en el aprendizaje, pueden canalizar su frustración reaccionando con violencia al llegar a la adolescencia y eso es algo que se puede reconducir si se trata a tiempo.

-¿Qué veremos esta temporada en Hermano Mayor?

-Este año no sólo mostraremos golpes y gritos; veréis chavales agresivos con un fondo emocional importante. Además, pediremos una mayor implicación de sus progenitores para conseguir reconducir la conducta de los chicos.

-¿Y mostrarán también los testimonios que se graban a sí mismo los chicos, como en otras temporadas?

-Este año habrá muy pocos testimonios porque nos hemos encontrado casos en los que los chicos vendían la videocámara que le proporcionábamos para este fin.

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