manuel marlasca. 'expediente marlasca'

"Sí, un país se conoce mejor a través de sus crímenes"

  • El redactor especialista en sucesos conduce en la noche de los domingos de La Sexta un nuevo programa

  • Aborda tanto la actualidad de la crónica negra como del pasado

Manuel Marlasca, en el plató de su espacio en La Sexta. Manuel Marlasca, en el plató de su espacio en La Sexta.

Manuel Marlasca, en el plató de su espacio en La Sexta. / atresmedia

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Se emociona al hablar de su padre, Manuel Marlasca Cosme, gaditano y que inició su trayectoria en Diario de Cádiz. Por casualidad padre e hijo se dedicaron a la vez a los sucesos. Hace un par de semanas inició su monográfico semanal en la noche de los domingos de La Sexta, Expediente Marlasca.

-Usted comenzó en Antena 3 Radio. Y al lado de Carlos Pumares, en aquellas noches de Polvo de estrellas.

-Fue el primer curro que tuve. Antes incluso de que mi padre trabajara allí. Entré de becario, de prácticas, en 1986 y después estuve un buen rato con Pumares. Dos años después se incorporó mi padre a Antena 3 Radio.

-¿Cómo era aquel trabajo noctámbulo con Pumares?

-Durante unos meses de mi vida le ponía los discos. Menuda época, el Bolero de Ravel, el monolito de 2001. Ya en el verano del 87 entré el diario Ya. Ahí estuve tres años y tras un buen tiempo en la prensa me llegó la oportunidad de la televisión.

-Le llegó la oportunidad ante las cámaras con cierta edad. Para no perder la cabeza y cosas así.

-A la televisión llegué ya caimán. Eso ayuda. Y con la cabeza amuebladita. Este mundo es muy loco.

-Entró en La Sexta en 2012 y es la voz de los sucesos.

-Llevo cinco años con Más vale tarde. A principios de año me dieron un espacio propio, separado, a Expeciente Marlasca y ahora hemos pasado también a las noches de los domingos. Ya he debutado con picadores.

-¿La actualidad de los sucesos se explica con el pasado?

-En este programa vamos a estar siempre muy pegados a la actualidad pero también abrimos alguna ventana al pasado. En la sección Malos de la Historia echamos un vistazo a criminales de otro tiempo. Expediente Marlasca más allá de los contenidos tiene una puesta en escena muy chula. Tiene un tono propio, como de película, gracias a un gran equipo.

-¿Con recreaciones?

-Recreaciones no tanto. No soy partidario.

-¿Lo de los sucesos fue una vocación de familia?

-Fue una casualidad lo de los sucesos tanto para mi padre como para mí. En Ya empecé en Cultura y Espectáculos y estaba feliz con ir al cine y leer libros. El director, Ramón Pi, me decía que para hacerme un contrato tenía que pasarme a sucesos y así hice.

-¿Qué le dijeron en casa?

-En casa me decían "allá tú, hijo".

-Coincidió con su padre en esta temática...

-Y mi padre nunca quiso que fuese periodista. Él no lo pudo conseguir, pero yo sí con mi hijo. Soy periodista, me gusta lo que hago y no me importa que no se apague nunca la luz de esta sección.

-¿Qué tiene de fascinante su género?

-Fascina porque hablamos de cosas muy humanas. De sentimientos, de amor, de sexo... y todo en tono tremendo. Son asuntos tan inherentes al hombre desde siempre que por eso interesa mucho.

-Como decía la serie de Pedro Costa ¿la Historia de un país es la historia de sus crímenes?

-Sí, un país se conoce mejor a través de sus crímenes. Hay crímenes muy anglosajones y los hay muy latinos. Puerto Hurraco es el último gran crimen de la España Negra y la modernidad llega con Alcasser, con un asesino anglosajón, un tío que aprendió de sus crímenes y torturas anteriores, de no dejar vivo a nadie.

-Para su especialidad debe tener fuentes en todas partes.

-Yo siempre digo que un periodista vale lo que valen sus fuentes. Saber qué resortes, a qué teléfono hay que llamar. Por dónde abrir una puerta. Nunca sabes quién te puede echar una mano. Hay que cuidar a todas las fuentes como una orquídea, sin olvidarlas.

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