Encierro rápido y con la manada disgregada que propició bonitas y vistosas carreras

  • Los toros de la ganadería de Fuente Ymbro entraron en la plaza en algo menos de dos minutos y medio

Los seis toros de la ganadería Fuente Ymbro protagonizaron un encierro rápido y muy vistoso, sin heridos por asta de toro. Duró 2 minutos y 24 segundos.

Con el sonido del cohete, la manada enfiló la cuesta de Santo Domingo unida, aunque conforme avanzaba la calle los toros fueron abriéndose y distianciándose, con el único astado negro de la carrera y un cabestro en cabeza.

Así llegaron a la plaza del Ayuntamiento, en la que tampoco se vieron embestidas ni miradas a los mozos por parte de los astados. Uno de los momentos de mayor peligro del recorrido tuvo lugar en la curva de Mercaderes, donde un corredor se quedó a la izquierda y fue aplastado contra la pared, sin ser corneado.

El segundo momento de mayor tensión se vivió ya en Estafeta, donde otro corredor cayó al suelo y fue pisoteado por varios astados a su paso. El toro negro que iba en cabeza también cayó en este tramo, pero seguidamente retornó el ritmo.

La manada muy estirada y separada perimitió que en Estafeta se vieran bonitas carreras por parte de los mozos. En este tramo del recorrido los morlacos de Fuente Ymbro siguieron con la tónica de la carrera, corriendo muy disgregados, y así entraron en el callejón y en la plaza de toros.

Debido a que la manada estaba tan rota, los dobladores tuvieron que indicar a varios de los astados la entrada a los chiqueros, pero sin mayores problemas.

Antes de la carrera, el padre de Daniel Jimeno, última víctima mortal de los encierros de San Fermín, depositó un ramo de flores en el vallado de la zona de Telefónica, donde el joven madrileño fue corneado mortalmente el 10 de julio de 2009.

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