Espectacular mejoría del banderillero Jesús Márquez

  • El torero, que ayer ingirió alimentación sólida, podría pasar en breve a planta · El novillero sevillano Antonio Espaliú tiene previsto abandonar hoy la clínica

El banderillero Jesús Márquez, herido de máxima gravedad el pasado domingo en la Real Maestranza de Sevilla, evoluciona favorablemente. El torero sufrió una cornada de 20 centímetros en la ingle derecha cuando prendía un par de banderillas, que le produjo diversas lesiones, entre ellas afectó al cuádriceps femoral y al ligamento inguinal, alcanzando y seccionando la vena femoral a nivel de la bifurcación, con arrancamiento del cayado de la safena. Tras ser operado en la enfermería de la plaza de toros fue trasladado a la clínica USP Sagrado Corazón, donde ingresó en la UCI.

Jesús Márquez experimentó ayer una mejoría espectacular hasta el punto de que los doctores barajaron por la noche la posibilidad de pasarlo a planta. Según su mozo de espadas, Francisco Javier Hernández, "ha vivido la tremenda cornada como un gran profesional, con tranquilidad y consciente. Se acuerda exactamente de todo lo que pasó. Me ha dicho que vio cómo el novillo no estaba todavía bien colocado, pero arrancó para prender las banderillas con el fin de aligerar los tiempos para bin del matador. En ese mismo momento se vio cogido. Sus primeras palabras han sido de agradecimiento para los doctores. Lo importante, según nos han dicho los médicos, es que la circulación de la sangre va bien. Tiene el problema de que sangra la herida un pelín y por eso han decidido mantenerlo en la UCI. La mejoría ha sido tan buena que incluso ha ingerido alimentación sólida. Le han dado un pescao y un yogur".

Por su parte, el novillero sevillano Antonio Espaliú, que recibió una cornada en la axila izquierda de 15 centímetros, saliendo el pitón por la cara posterior del brazo, también se recupera satisfactoriamente en la citada clínica sevillana. El torero coriano, herido por su primer oponente, fue atendido en la enfermería y trasladado a la citada clínica sevillana. Espaliú, que pasó una noche con fuertes dolores y algo de fiebre, manifiesta: "Ha sido el percance más grave que he tenido. Los momentos se me hicieron eternos. Creía que no me iba a soltar nunca. El novillo me metió el pitón casi al final de la cogida. Me asusté mucho. Es una zona delicada y al ir hacia la enfermería me cansaba mucho y me faltaba el aire. Luego, me tranquilizó el doctor Vila. Me dijo que había tenido mucha suerte". En cuanto a su recuperación, afirma: "Ahora mismo no puedo mover el codo; y el brazo y los dedos me duelen mucho. Además, tengo la mano hinchada. Los médicos no me han comentado todavía nada sobre la rehabilitación. Pero es posible que mañana -por hoy- pueda marcharme a casa". Según su apoderado, Miguel Flores, Espaliú, que quedó inédito por la cogida, "está pendiente de volver a torear próximamente en la Maestranza".

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