Fallece en Madrid el torero y crítico taurino Juan Posada

  • Desde su presentación en Valverde, en 1947, protagonizó con Litri una rivalidad que dividió a Huelva en 'posadistas' y litristas'

El matador de toros y periodista Juan Barranco Posada, en los carteles Juan Posada, como también firmaba sus escritos, falleció ayer en Madrid, a los 78 años, víctima de una larga enfermedad hepática. Posada, que se había retirado del toreo activo en 1956, y era actualmente crítico taurino del diario La Razón, estaba emparentado por parte de madre con una familia de gran tradición taurina.

En su palmarés taurino cuenta el hecho histórico de haber sido premiado en la plaza monumental madrileña de Las Ventas con las dos orejas de un astado sin haber llegado a entrar a matar, al pasar a la enfermería tras resultar herido grave en las postrimerías de la faena.

Nació en Sevilla, el 24 de septiembre de 1931, aunque prácticamente su infancia y juventud transcurrieron en Huelva, de donde era oriunda su familia. Y se presentó de luces en Valverde del Camino en 1947, compartiendo cartel con Miguel Báez Espuny Litri, que también debutaba, y encabezando la terna José Utrera Costillares, con astados de Gerardo Ortega. Ese día surgió una rivalidad taurina que tuvo dividida a Huelva y su provincia en dos bandos -posadistas y litristas- alimentada por frecuentes actuaciones de ambos en un mismo cartel, y en algunos, en mano a mano.

El 18 de septiembre de 1949 se presentó en Sevilla, y el 24 de septiembre de 1950 lo hizo en Madrid, en un cartel que completaban Paco Honrubia y Jerónimo Pimentel. En ambas comparecencias cortó una oreja.

Ya en 1951, el 4 de octubre, fue cuando Posada cuajó tan magistral actuación en Las Ventas toreando por naturales a un novillo de Buendía, que el público se puso en pie pidiendo las orejas antes de que entrara a matar, cosa que no pudo llevar a cabo al resultar herido de gravedad, por lo que después de que su compañero Jaime Malaver acabara con el novillo, le concedieron el doble trofeo, que su cuadrilla le llevó a la enfermería.

Tomó la alternativa en esa misma plaza de Las Ventas, el 14 de mayo de 1952, en una corrida programada dentro de la Feria de San Isidro, con toros de Alipio Pérez Tabernero y apadrinado por Agustín Parra Parrita, haciendo las veces de testigo su paisano y amigo Miguel Báez Litri.

Su primera actuación como matador de toros en Sevilla fue el 28 de septiembre de 1953, cortando una oreja a un toro de Felipe Bartolomé. Tres años después, en 1956, se retiró del toreo activo, curiosamente sin haber hecho ni un sólo paseíllo en su Huelva como matador de toros.

Posada se licenció en Ciencias de la Información en la Universidad Complutense de Madrid y ejerció el periodismo taurino en Radio Nacional de España (Radio 5), donde dirigió y presentó el espacio Fiesta, y fue crítico del desaparecido Diario 16.

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