Gavira, bravura entre las aguas

  • El temporal de lluvias afecta a la finca del Soto de Roma de Los Barrios donde pastan los toros de una de las ganaderías que mejor momento atraviesa y que se recupera del temporal de las últimas semanas

El duro invierno de agua que estamos sufriendo en Andalucía y en especial en la provincia de Cádiz y en la comarca del campo de Gibraltar tiene un efecto positivo para el campo pero también un lado preocupante para el toro bravo.

Las lluvias caídas sin tregua durante los dos últimos meses han provocado que muchas ganaderías de la provincia estén anegadas. La preocupación entre los ganaderos es latente. El toro de las primeras ferias puede acusar la presentación y algo peor, las pezuñas de los toros se reblandecen por el barro, se quedan sin fuerzas y eso puede provocar caídas. Los animales tienen las patas prácticamente enterradas y eso puede influir negativamente en su comportamiento en el ruedo. Las lluvias que han azotado a la provincia influyen de forma negativa en la crianza de los toros. Habrá que ser prudente y sobre todo esperar a que empiecen las grandes ferias.

La ganadería de Gavira es una de las más afectadas por el temporal de lluvias de las últimas semanas. Salvador Gavira afirma que el efecto del temporal de estos meses ha provocado un desastre en el campo bravo. La finca de Soto de Roma ha sufrido las consecuencias de tanta agua con cercados destrozados e incluso hay que lamentar pérdidas de cabezas de ganado. "Durante el tiempo del temporal he perdido animales y el desbordamiento del río Palmones por la linde sur del Soto de Roma ha provocado grandes daños. No hemos perdido más animales porque los becerros por ejemplo los hemos trasladado al lado del cortijo donde están más seguros. Sé que saldremos de esta situación y los toros estarán a punto para las primeras plazas en las que lidiamos", afirma Gavira.

Una de las labores fundamentales de una ganadería, el tentadero, se ha paralizado por culpa de las lluvias. "Hemos tenido que dejar de tentar porque con tanta agua es imposible hacer esta labor en la plaza de tientas. Algo que también ha afectado a los toreros que no han podido entrenar tanto como otros años", apunta Gavira.

Tampoco muchos de los veedores de toros han podido visitar la ganadería para ver alguna de las corridas de toros reseñadas. "En los cercados no se pueden entrar con el coche y casi con los caballos debido a la gran cantidad de barro que existe y que provoca un riesgo importante para el caballista.

El temporal también afecta a la economía de la ganadería, no solo en el incremento de gastos sino a la hora de vender nuevas corridas. "Hay toros que todavía no están rematados y que han comido menos, lo que provoca que cuando los vean verán toros sin rematar. Habrá que esperar algunos meses para que tengo el peso y el trapío que deben de tener. Cuando los empresarios los ven, observan toros sin remate, ven toros a los que les faltan varios meses. A esto le añadimos que el estar con las patas en el barro continuamente, a los toros se les inflaman las membranas internas y caminan doloridos. Los toros con el frío y el agua pierden mucho peso. Esto, inevitablemente, va a tener un efecto sobre el juego que den en la plaza y sobre su fuerza", matiza Gavira.

Las lluvias parece que van a cesar en los próximos días y dará paso a la primavera.Una estación en la que el campo muestra su mejor imagen. Algo que están esperando los ganaderos, mayorales y vaqueros, que durante las últimas semanas han demostrado su bravura antes situaciones difíciles y solo por el hecho de criar al toro bravo, el animal más bello de las dehesas de nuestro país.

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