José Tomás, un año del milagro

  • El diestro de Galapagar cumple el sueño de volver a torear después de su grave cornada en la plaza mexicana de Aguascalientes, aquella tarde se agarró de nuevo a la vida y piensa ya en su reaparición esta temporada

Hoy hace un año de las espeluznante cornada de José Tomás en la plaza de Aguascalientes, en México. Las imágenes sobresaltaron al mundo del toro y mostraron como una de las grandes figuras de los últimos año estuvo a punto de perder la vida.

Aquella madrugada en España la noticia corrió como la pólvora y las informaciones que llegaban eran confusas. Muchos nos temimos lo peor. El torero de Galapagar veía como la vida se le iba a borbotones tras la grave cornada sufrida por su segundo toro, de nombre 'Navegante', en el muslo izquierdo. El animal le produjo una herida de 15 centímetros con tres trayectorias y le destrozó el paquete vascular de la pierna, la vena femoral y la arteria iliaca, además de dañarle seriamente la safena.

José Tomás entró en la enfermería de la Monumental de Aguascalientes en estado de 'shock'. Y su vida desde el primer momento corrió peligro. Tras una operación de tres horas y media el madrileño volvía a nacer. El milagro se había consumado. Los médicos de la plaza habían salvado a la persona. El torero vendría después. Fue milagroso que José Tomás saliera adelante de aquella cornada. Pero finalmente, el madrileño se agarró de nuevo a la vida.

Algo más de una semana después, José Tomás salía en una silla de ruedas del hospital Hidalgo de Aguascalientes. Su aspecto era muy pálido y con la lógica delgadez. Antes de subirse al vehículo que se lo llevaría leyó un comunicado con alusiones de cariño y afecto al pueblo mejicano, a la Virgen de Guadalupe que obró el milagro y por supuesto al equipo médico que le atendió.

A partir de ahí Tomás vivió su calvario particular. Comenzaba su recuperación en España con el objetivo de salvar la pierna.La recuperación de José Tomás ha sido muy medida. Desde que aterrizara el 6 de mayo en el aeropuerto de Gibraltar en un jet privado procedente de Madrid para comenzar su recuperación en su casa de Estepona hasta hoy han pasado muchas cosas. Y de momento su vuelta a los ruedos no se puede predecir.

A sus 34 años podía verse cojo. En el mes de julio el torero fue sometido a una nueva intervención en un hospital de Sevilla para aliviar fueres dolores en la zona herida y en la pierna, atribuidos en parte al englobamiento y compresión por la fibrosis de la cicatriz.

Esta intervención, según reflejó su médico particular Rogelio Pérez, se aprovechó para practicar estimulaciones eléctricas del nervio presuntamente perjudicado. Las pruebas auguraban una completa restitución. El sueño de volver a ponerse delante de un animal estaba más cerca.

A partir de ahí, José Tomás demostró tener una gran estabilidad emocional y sobre todo una fuerza de voluntad enorme. A todo eso había que añadir las ganas de volver a torear.

El diestro entrena ocho horas diarias en la plaza de toros de Estepona y compagina su jornada con sesiones de fisioterapia que le da su hermano Antonio en una clínica cercana a su domicilio. Por la tarde, hace ejercicios junto a los jugadores del Estepona C.F., especialmente para desarrollar la musculatura de su pierna izquierda.

Todo este plan de recuperación físico lo compagina desde hace un mes con los tentaderos de vacas en el campo. Hace unos días toreó varias vacas en la finca Soto de Roma en Los Barrios, donde pastan los toros de Gavira. También ha tentado en la ganadería de Núñez del Cuvillo, una de las predilectas del torero.

Pero las fechas de su reaparición las marca el cuerpo de José Tomás. Los tentaderos, según conoció ayer este diario, están yendo bien y acortando los plazos para una posible vuelta. Pero el madrileño todavía no está al cien por cien.Todo a su tiempo.

Un año después el torero está en la fase fina de su lenta vuelta a los toros. Hace unos día cumplió un nuevo sueño. Ponerse delante de una toro en la ganadería de Román Sorando. El de Galapagar volvía a sonreír.

La finca del ganadero jienense era testigo de ver como José Tomás mataba a puerta cerrada un animal de cuatro años. Vestido de corto lidió con el capote y muleta a un toro con el que se encontró a gusto. Pero la pierna todavía no está al nivel que debe estar para hacer el paseíllo vestido de luces.

Las ferias del mes de julio y agosto están paralizadas. Los empresarios llaman todas la semanas a Salvador Boix, apoderado del diestro, para que les dé respuesta a la pregunta del millón: ¿cuándo reaparecerá José Tomás? Tal y como está ahora, según avanzó su médico, Tomás podrá volver esta temporada, pero solo falta decidir que mes.

Cada vez estamos más cerca de verle de luces. De hecho el diestro ha reseñado varias corridas con los hierro de Núñez del Cuvillo y Victoriano del Río para su vuelta. Muchos apuntan que será en Málaga en la feria de agosto. Lo que está seguro es que cumplirá el sueño de volver a torear y de despedirse de su plaza de Barcelona en el año del adiós de la fiesta de los toros en este coso catalán tras su prohibición. Los primero se cumplirá y lo segundo todavía se puede evitar .

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