Juanito, único trofeo en una gran novillada de La Quinta

El primer festejo de las novilladas de promoción se saldó con el triunfo del portugués Juan Silva Juanito, quien cortó una oreja al sexto novillo y dio una vuelta al ruedo en el tercero, en un festejo en el Juan Aguilera y Javier Orozco se marcharon de vacío. La terna, que hizo su presentación en la Maestranza, con algo menos de medio aforo cubierto, se las vio con una novillada de La Quinta, de desiguales hechuras y que dio muy buen juego.

El portugués Juan Silva Juanito, de Monforte, que se está forjando en la Escuela de Badajoz, fue el novillero con más desparpajo de la terna. Variado y vistoso con el capote, también manejó la muleta con acierto y fue certero con la espada. Y, ¡aleluya!, en una época en la que las figuras se pasan de metraje, tuvo medida en sus trasteos. Su mejor faena la realizó al sexto, un ejemplar magnífico, con recorrido y humillador, al que recibió con una larga cambiada de rodillas. En la faena, que comenzó con empaque, hubo muletazos diestros con despaciosidad y algunos naturales de gran belleza expresiva. También aportó improvisación con una arrucina en una tanda diestra y conquistó al público en una serie con la izquierda de gran calidad. Buenos remates, especialmente algunos profundos pases de pecho. Entró con decisión a matar y ganó una más que merecida oreja.

Ante el cariavacado y noble tercero, Juanito se mostró variado. Con la franela arrancó con muletazos por la espalda y fue aplaudido en una labor en la que tiró de recursos, circulares y que cerró con bernadinas. Pinchó y enterró el acero tras entrar a matar a topacarnero.

Juan Aguilera, nacido en Alcalá de Guadaíra y alumno de la Escuela Taurina de Sevilla Amate, se entregó en su lote. El encastado primero, repetidor, lo cogió afortunadamente sin consecuencias en el comienzo de una faena que brindó a Nazaré y Peña. Con la derecha estuvo entonado y no consiguió acoplarse con la zurda. Con el cuarto, con movilidad y que metía bien la cara, realizó una labor porfiona, en la que sufrió hasta tres cogidas -la tercera al entrar a matar-, afortunadamente sin consecuencias. Labor que comenzó bien en los medios, con la diestra y que cerró con manoletinas.

Javier Orozco, rondeño y perteneciente a la citada Escuela Taurina, logró muletazos estimables, de mano baja, ante el cárdeno segundo, con celo. Y destacó con verónicas suaves ante el encastado y repetidor quinto, un ejemplar exigente ante el que compensó su bisoñez con una gran dosis de entrega.

Primera novillada nocturna en Sevilla. Ganadería: Novillada de La Quinta, de desiguales hechuras y muy buen juego. Toreros: Juan Aguilera, de marfil y oro. Estocada y cinco descabellos (silencio tras aviso). Media y media (silencio). Javier Orozco, de nazareno y oro. Estocada (saludos tras ovación con petición minoritaria). Dos pinchazos y estocada (ovación). Juan Silva 'Juanito', de rosa y oro. Pinchazo y estocada (vuelta tras petición). Casi entera (oreja con petición de la segunda). Incidencias: Plaza de toros de la Maestranza. Jueves 9 de julio de 2015. Menos de media entrada.

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