Tentadero de novilleros en casa de una figura histórica del toreo

  • El gaditano Fran Gómez, Espaliú, Luis Miguel Amado, José Carlos Venegas y Alberto Escobar tientan en 'La Herrera', la finca del maestro Julio Aparicio

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En el Parque Nacional de Monfragüe, en el término de Malpartida de Plasencia, tiene su finca Julio Aparicio Martínez, figura histórica del toreo y padre de Julio Aparicio. Hay tentadero con un grupo de novilleros, que se reparten nada menos que trece vacas, trece.

A Julio Aparicio no le importa el número: "yo nací un día trece" . Es sábado de Carnaval y el suave aire del noroeste limpia el cielo, azul vivo. "La Herrera" es una finca limpia, lo que se dice de muy buen andancia. Limpia de matorral, la dehesa está salpicada de encinas centenarias de dulces bellotas. Vuelan las avefrías en bando, por aquí las llaman "aguanieve". Pájaros que llegan con el frío para la invernada.

En los cerrados , los toros de la ganadería del maestro y el porcino de cebo. La vacas embisten y los novilleros las aprovechan al máximo: Antonio Jesús Espaliú, Luis Miguel Amado, José Carlos Venegas, Alberto Escobar y Fran Gómez.

El novillero gaditano templa las becerras de su lote con excelente tino campero. El antiguo torero también de Cádiz Miguel Polanco "El Pelón", un puntal en casa de los Aparicio, se emociona: "tengo los vellos de punta porque me estoy emocionando viendo a un torero de Cádiz. ¿Quién me lo iba a decir a mí? ¡En el año 2010 y un torero de Cádiz".

El Pelón evoca aquellos tiempos de hace casi medio siglo, cuando toreó en Cádiz. Más de cuarenta años sin plaza y todavía hay en Cádiz quien quiere ser torero. Se pensaba que era de los últimos toreros de Cádiz y ver a Fran Gómez le devuelve la juventud y la ilusión porque Cádiz vuelva alguna vez al mapa taurino.

Julio Aparicio gobierna el tentadero desde el palco de la amplia plaza de toros de "La Herrera". El ruedo se amplió en el invierno de 1995, para que su hijo Julio se entrenara toreando a puerta cerrada cuarenta o cincuenta toros.

Los taurinos presentes están atentos al tentadero: Miguel Flores que fue apoderado de Morante y de muchos novilleros; Francisco Membrilla "Pacorro" que terminó su carrera en los ruedos en la cuadrilla de Dámaso González muchos años; José Ibáñez, banderillero de Ortega Cano hasta que se retiró... Hace frío y se agradece el sol en la placita.

En una charca una cigüeña anda por la orilla buscando alimento y planean en el aire los famosos buitres de Monfragüe. El maestro disfruta con el tentadero y se reviven muchas anécdotas. El legendario torero que revolucionó la novillería en pareja con el Litri en los carteles recuerda cuando una vez, camino de Sevilla, le paró la Guardia Civil por exceso de velocidad: "me dio una bronca enorme y entonces le dije que era Julio Aparicio y que es que tenía que torear en Sevilla... ¡Ni aunque fuera usted El Litri me dijo!".

El maestro hierra sus toros con sus iniciales dentro de un escudo, la procedencia es de Herederos de Andrés Ramos Plaza por Belén de la Casa y Herederos de García Tabernero Orive y pertenece a la Agrupación Española de Ganaderos de Reses Bravas. El maestro elimina sin el mínimo escrúpulo, exigente. En el tentadero se evocan faenas de Julio Aparicio hijo nada menos que con el cante de Alonso Núñez "Rancapino" y el toque de Joaquín Linera "Niño de la Leo", cante de Cádiz y toreo del bueno en un paraíso.

Se pone el sol y se va rematando la larga faena campera, un tentadero largo, a la antigua, con muchas becerras. Fran Gómez se está entrenando para el festival del próximo sábado día 27 en la plaza de toros de Villaluenga del Rosario, un festejo benéfico en el que alternan Diego Ventura, Finito de Córdoba, Juan José Padilla, Canales Rivera, El Fandi y Fran Gómez cerrando plaza.

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