"Torearé con caballos cuando me lo indiquen los profesores"

  • El novillero gaditano ha sido el primero de la clase en la escuela municipal de tauromaquia y ha aprovechado las oportunidades en una brillante temporada

Tiene 17 años, estudia segundo de Bachillerato y aprueba en junio, mentalizado de que hay que estudiar. Quiere ser figura del toreo y licenciado en Educación Física, y es cinturón negro de karate y ha sido tercero en Andalucía nadando los cien metros espalda. Pero Francisco Gómez Fariñas, para el arte "Fran Gómez", de Cádiz, es el primero de la clase en la escuela de Tauromaquia de Jerez.

-Usted ha sido este año muy buen alumno ¿Qué nota le pone a su temporada?

-Creo que el balance ha sido muy bueno. En Sevilla la primera tarde corté dos orejas y otra en la segunda, y pudieron ver la clase de toreo que quiero hacer: el clásico que es el que me gusta. En Huelva fui el triunfador, corté dos orejas y me llevé la carabela de plata; en Valencia corté una oreja; otra en Dax, en El Puerto una oreja en cada tarde, en Algeciras dos orejas, otra en Albacete, dos en San Fernando... En total, en plazas de primera y segunda he cortado 22 orejas. He quedado el segundo el el concurso de Sevilla, primero en el de Huelva, segundo en el de las televisadas de Canal Sur, primero en Montoro y finalista en El Puerto, donde no pude ir a la final porque tenía el compromiso de torear en Dax, pero en la final nadie alcanzó una puntuación como la mía en semifinales, 27 puntos.

-No está nada mal.

-Para un chaval que quiere ser torero y que hace cuatro temporadas no sabía nada, creo que es un aprendizaje y que va a más.

-¿Se ve en el horizonte el debut con picadores?

-Tengo que seguir evolucionando, no me puedo estancar porque eso puede suponer perder lo que he aprendido. Yo me encuentro bien con el utrero: en Huelva fueron erales picados y he estado en varios tentaderos de machos. Con el utrero te sientes más, te gustas más. Pero tengo que comprender que yo estoy en una escuela taurina y me debo a lo que me vayan marcando los profesores. Lo de debutar con caballos se debe a lo que me indiquen en la escuela. Y además, para torear con caballos hace falta tener un apoderado.

-Hagamos un repaso, comencemos por el capote.

-Con el capote intento ser variado. Parando lo mismo hago las verónicas de recibo que me pongo a porta gayola como en El Puerto o el año pasado en Écija. En Montoro paré con cuatro largas en el tercio. Además como simulamos quites, hago chicuelinas, gaoneras, navarras, delantales... hay que ser variado con el capote.

-De banderillas, nada.

-Pongo banderillas porque es un ejercicio de la escuela, pero no es una cosa que haga ni quiera hacer en mis novillos.

-¿Y con la muleta?

-Con la muleta me veo bastante suficiente porque en casi ningun novillo he estado mal, tanto por la derecha como por la izquierda. Siempre he rematado las faenas de menos a más y con los adornos que pueda intercalar, como molinetes, faroles, el pase de las flores, el tres en uno y trincherazos.

-Lo más difícil para los novilleros es la espada, no tienen otro sitio para aprender que la plaza.

-A la hora de matar este año no he andado mal, solamente descabellando en Sanlúcar y Écija, que son las únicas tardes que he tenido que utilizar el descabello. En Villaluenga sí que pinché una vez, las demás han sido todas estocadas, hasta en Jerez que fueron tres al mismo novillo. Estoy viendo con claridad la suerte de matar y me tiro con ganas.

-¿Y de valor? Los toros hacen daño.

-No es que me cojan mucho, pero cuando me cogen me pegan fuerte. Es lo que cobramos los toreros. El que quiere ser torero se levanta, coge la muleta y otra vez a la cara del novillo y eso es lo que hago yo. Sé que el novillo hace daño pero también voy sabiendo más de esto, y el novillo tiene menos posibilidades de cogerme. Me tiene que coger, es su misión, pero tengo mucha más seguridad en lo que hago. Lo que no puedes es estar confiado nunca. En el toro no te puedes confiar.

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