Y ahora, la pelota... en la Maestranza

  • Las figuras acusan de "represalias" al empresario Simón Casas por la exclusión de varios toreros en Las Fallas 2012

El invierno, taurinamente hablando, continúa caliente. La unión de una decena de figuras, conocido como el grupo G-10 -Ponce, Morante, César Jiménez, El Juli, El Fandi, Manzanares, El Cid, Perera, Cayetano y Talavante-, con nuevas pretensiones en sus derechos televisivos, a través de la empresa Alls Sports Media (ASM), ha tenido en jaque al empresario Simón Casas, organizador de la Feria de Fallas -cuya programación ya publicamos- que, retransmitida por Digital Plus, es bastante pobre en carteles. Casas ha incluido a cinco de los diez toreros del G-10, dejando fuera a El Juli, Morante, Perera, Cayetano y Jiménez.

Ahora, la pelota se encuentra en el tejado de la Maestranza; o lo que es lo mismo, las reivindicaciones de los toreros afectarán a la empresa Pagés en la negociación de sus contratos y honorarios para el abono de la plaza de Sevilla 2012 y, fundamentalmente, de la Feria de Abril. Algún apoderados, como Fernando Cepeda -representa a Perera-, ha aludido a que su poderdante ha sido cabeza de turco en Fallas y que por esa razón también puede quedar fuera de otras plazas, como Sevilla.

HABLAN LOS TOREROS

En un ambiente enrarecido, tras su silencio, los toreros del G-10 explican: "Pretendemos que al torero se le reconozca el derecho a defender y gestionar su imagen... No es, por tanto, una cuestión de dinero. Queremos responsabilizarnos de nuestros derechos de imagen para conseguir una mejor y mayor difusión. Apostamos por un regreso a las cadenas generalistas y reivindicamos un tratamiento informativo más regular y constructivo... Los toreros pocas veces hemos conocido cuándo y cómo se nos televisaba, qué derechos se habían vendido, cuántas redifusiones se habían pactado... Todos nuestros compañeros se han podido adherir, pero han existido evidentes presiones empresariales para evitar que el proyecto global se formalizara esta misma temporada. Queda abierto a las sucesivas. Nuestro deseo es que todos los toreros terminen sumándose... Se han buscado entre nosotros cabezas de turco y van a producirse toda clase de represalias... El problema no es económico ni cuantitativo. Es cualitativo. Pensamos que el reparto de los ingresos de televisión no reconoce equilibradamente el protagonismo ni la exposición de los toreros... Nos parece sensato que los toreros se repartan el 50% de los ingresos de la televisión. No hablamos del G10, sino del porcentaje que debería corresponder a los diestros en cada festejo. Nuestra sería la parte proporcional en función de las actuaciones. Esa, y no otra, ha sido la línea con que ASM ha planteado las negociaciones... Hablamos ahora porque se está tergiversando nuestro mensaje y porque ha empezado a airearse parcial y arbitrariamente una serie de cifras, de comentarios y de informaciones que pretende reducir el debate al dinero y convertirnos en mercaderes".

Por su parte, ASM ha echado más leña al fuego. Javier Folque expone, entre otras cosas, que: "Nunca hemos impuesto a diez toreros. Hemos planteado un paquete audiovisual de un máximo de diez puestos, de forma que quedaba a su arbitrio escogerlos, combinarlos o excluirlos. Era una oferta perfectamente sensata. Primero porque los diez puestos respondían al criterio con que él mismo había hecho las ferias anteriores. Y en segundo lugar porque garantizaba a los aficionados y a Canal Plus la presencia de las grandes figuras y por lo tanto, un contenido Premium que garantiza una mayor difusión y audiencia. Al señor Casas le indigna la idea de "verse obligado a contratar un bloque" cuando el criterio de abono es precisamente el más utilizado entre los empresarios. Por no hablar del modo en que los "paquetes audiovisuales" funcionan en cualquier ámbito del espectáculo o el deporte. No vamos a discutir el criterio empresarial del señor Casas, pero cuesta trabajo desvincularlo de una política de posibles represalias, es difícil entender para un aficionado que uno de los triunfadores de la pasada Feria no esté presente".

A punto de comenzar febrero, mes en el que ya solíamos adelantar carteles, la empresa Pagés -que tiene firmado un contrato con el canal de pago citado para retransmitir la Feria de Abril y San Miguel-, todavía no ha movido ficha. Ahora, en Sevilla, el aficionado se encuentra expectante y espera que la programación del abono de la Maestranza no sea tan pobre como la de Fallas.

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