"No existe una alianza con Pablo; será mi máximo rival"

  • El torero extremeño será dirigido en 2012 por la casa Chopera, que también apodera a Hermoso de Mendoza · Este invierno ha preparado una veintena de caballos

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Leonardo Hernández vive encerrado en la finca familiar El Hondillo, en Navalmoral de la Mata, donde el caballo es el rey de la dehesa. Tras una temporada, la de 2011, en la que dio un salto cualitativo trascendental, el joven torero afina caballos veteranos, doma nuevos potros y reflexiona sobre la próxima campaña, en la que irá de la mano de una casa grande, los Chopera. Sus primeros sueños se han cumplido y ahora, Leonardo, aquel chaval que superó la pérdida de visión de un ojo por un percance, se muestra como una persona madura y ambiciosa. "Entreno desde que amanece hasta que anochece y trabajo con todos los caballos. Contaré con una veintena para afrontar la temporada"; afirma el torero.

-Ha conseguido meterse en la cima, junto a Hermoso y Ventura, ¿qué lectura hace de ello?

-Ha sido un año muy importante. Me he exprimido mucho ante las batallas que se iban presentando y era consciente de que era un año decisivo. Nunca había coincidido con los dos. Ha sido el primer año en el que Pablo abría plaza para que yo entrara. El cartel ha salido reforzado.

-¿Cómo han sido esas batallas?

-El primer día era en Sevilla y se suspendió. Yo estaba loco por salir.

-Al final no llovió y saltó la polémica por la suspensión.

-Mi posición era torear. Dije que si ocurría algo por el mal estado del ruedo, que no me responsabilizaran. Yo no quería suspender. Luego, el cartel de los tres se dio en Córdoba, donde corté tres orejas. He subido un escalón y la regularidad ha sido muy alta.

-¿En qué ferias y plazas ha vivido con mayor intensidad el éxito?

-El comienzo de temporada en Valencia y Sevilla, saliendo a hombros, fue muy importante. En plazas como las de Madrid, Córdoba, Valladolid, Ronda, Huelva y Logroño he conseguido triunfos que me han llenado mucho.

-Si todo marchó bien, ¿a qué se debe el cambio de apoderamiento?

-Uno siempre aspira a más. María Sara decía que no podía dedicarme todo el tiempo. He quedado encantado con ella. Tras la ruptura, me llamaron los Chopera. Es una casa grande y con experiencia. Me siento orgulloso y sus ideas me gustan.

-¿Quién de los hermanos estará más cerca?

-Óscar estará más pendiente del día a día, en el que me acompañará mi tío Pedro, como siempre.

-Los Chopera también representan a Hermoso...

-Creo que no significa nada. Siento admiración y cariño por Pablo. El tendrá su carrera y yo la mía.

-El que les apodere la misma casa, ¿no significa una alianza de ustedes en los carteles?

-Yo no espero nada, aunque nos lleven los mismos apoderados. Siento una admiración profunda por Pablo y estoy muy agradecido por que abra cartel y por otras cosas, como el regalo que me hizo de Templario, cuando era un potro.

-¿Significará que coincidirán en muchas corridas?

-Creo que sí. Pero no existe una alianza con Pablo; será mi máximo rival en el ruedo. Un rival que me gusta por su concepto y por ser la máxima figura del toreo. Eso hará que me supere más y más rápidamente. Incluso, que exponga más.

-¿Con qué cuadra nos encontraremos este año?

-Muy buena. A los veteranos Verdi, Xarope, Templario, Olé, Humorista, Cairel, Burladero, Quieto y Espartaco se unirán otros ocho caballos nuevos. Para principios de temporada tendré a Mohicano, Ópalo, Cosaco y Lidiador. Y luego, iré sacando a Campino, Cabaret, Travieso y Despacio.

-¿Cuál es el planteamiento?

-La casa Chopera y yo pensamos que la calidad está muy por encima de la cantidad. Torearé lo que venga por derecho y en sitios buenos.

-¿Por qué le han excluido en las ferias de Valencia y Castellón?

-En Valencia fui el único que salió a hombros en Fallas y Julio. Yo hablé en el ruedo. Habría que preguntar al empresario Simón Casas por qué no estoy anunciado. En Castellón, la corrida es de seis toreros y creo que no era conveniente ir a un puesto. Pero hay muchas ferias por delante.

-Decisivas serán Sevilla y Madrid.

-Todavía no se ha hablado nada. Sevilla es fundamental, con una afición que me encanta y me gustaría ir bien colocado. Y en Madrid también espero estar.

-¿Qué aporta su tauromaquia?

-Con mi caballo Verdi he conseguido pisar unos terrenos muy peligrosos. Lo que quiero aportar es emoción, riesgo y calidad.

-¿Y cuál es su meta?

-Quiero ser mejor torero y arriesgar más para que la gente vibre con mi toreo.

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