Un proceso anémico empeora el estado de Luis Mariscal

  • El banderillero sevillano recibió ayer otra transfusión de sangre y según su hermano, el diestro Salvador Cortés, se encontraba "más decaído"

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El banderillero Luis Mariscal se recupera lentamente de la gravísima cornada que sufrió el pasado domingo 14 de agosto en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, donde un toro de Peñajara le corneó el muslo izquierdo cuando el torero prendía un par de banderillas. Tras una operación que duró cinco horas, fue ingresado en la UCI de la clínica Sagrado Corazón, donde continúa internado. Pese a que la evolución de las heridas es positiva, un proceso anémico ha empeorado su estado en las últimas horas.

Salvador Cortés, hermano del torero -que se anuncia artísticamente con el apellido materno- y matador de toros a cuyas órdenes actuaba el banderillero, explicaba a Diario de Sevilla, a última hora de la tarde: "Ahora estamos algo más preocupados. Los doctores nos han dicho que tiene anemia. Y Luis se encuentra más decaído. Acaban de ponerle una transfusión de sangre y no tiene ganas de hablar. Le he encontrado peor de ánimo. Únicamente me ha dicho que le cuesta abrir los ojos y que está muy agotado y muy cansado. El doctor Font nos ha comentado que le han quitado dos drenajes y que la circulación de la pierna va bien".

Sobre las previsiones médicas, Salvador Cortés afirma: "Los doctores nos dicen que todo esto entra dentro de lo normal. La cornada fue muy dura, ha perdido mucha sangre y es lógico que se encuentre sin fuerzas. Nos advierten que el proceso será muy largo y que tendrá muchos altibajos. Pero mientras esté en la UCI, controlado, estaremos algo más tranquilos". Y señala que lo están pasando muy mal "su mujer y mis padres. A mi madre la he visto como se le saltaban las lágrimas, al verle tan débil". Según el parte facultativo, que facilitó el doctor Octavio Mulet, tras la intervención quirúrgica, el torero presentaba en su muslo izquierdo, con cinco trayectorias; una de 25 centímetros, saliendo por debajo de la ingle; otra de 20 centímetros, que rompe el músculo sartorio, vasto interno del cuádriceps y fibras del bíceps femoral llegando hasta el fémur; otra que rompe la arteria femoral superficial y vena femoral a nivel del anillo de Hunter; otra hacia atrás de 10 centímetros y otra de 15 centímetros que sale por la cara lateral externa del muslo. Además, presentaba grandes destrozos musculares, por lo que su pronóstico inicial y que continúa calificado del mismo modo es de "muy grave".

dos casos muy duros

En el mes de agosto la mayoría de percances graves los están recibiendo los banderilleros y pasan desapercibidos para los medios de comunicación. Además de la cornada de Luis Mariscal -sin duda, la más grave de la temporada-, los banderilleros Julián Maestro y Domingo Siro han quedado marcados hasta el punto de que Maestro se ha visto obligado a cortar la temporada y Siro tendrá muy difícil volver a reaparecer este año.

Julián Maestro fue cogido el pasado domingo en Roa de Duero por un toro de Sánchez Cobaleda, que le alcanzó a la salida de un par de banderillas y le fracturó el radio al hacerle palanca con el pitón en el brazo. En la operación le colocaron una placa y ocho tornillos y la rehabilitación durará entre tres y seis meses.

Domingo Siro, que el pasado 16 de agosto actuaba a las órdenes de Diego Urdiales en la localidad riojana de Alfaro, sufrió fractura del esternón cuando un toro le aprisionó contra un burladero. El subalterno salmantino se disponía a cerrar al toro en tablas y el animal lo empotró contra ellas, propinándole un fuerte golpe en el pecho. El torero -según Burladero- afirma que "al ser una rotura interna, los médicos no han podido escayolar ni inmovilizar la zona, por lo que el tiempo de convalecencia no está establecido. Por el momento me han dicho que reposo absoluto, porque no se puede hacer nada. Ahora mismo no me puedo ni mover".

tres heridos en málaga

En la plaza de toros de la Malagueta, dentro de la Feria de Málaga, han caído otros tres banderilleros, de pronóstico grave, en los últimos días: Curro Robles, Cándido Ruiz y Alejandro Escobar, quienes tras ser atendidos en la enfermería de la plaza, han pasado por la clínica Gálvez de Málaga.

Curro Robles, cogido el pasado jueves, se recupera de una cornada en el muslo izquierdo, cuyo parte facultativo señala: "Herida de 10 centímetros en la cara posterior interna del muslo izquierdo que afecta piel, tejido celular subcutáneo y fascia; con una trayectoria de 18 centímetros hacia arriba, adentro y hacia adelante llegando hasta la tuberosidad isquiática posterior y rompiendo músculo abductor mayor, sección proximal del bíceps femoral interno, glúteo mayor y glúteo medio".

Cándido Ruiz evoluciona favorablemente tras ser cogido el pasado 18, sufriendo una cornada en el muslo izquierdo. Está previsto que este mismo fin de semana le retiren los drenajes. Ruiz sufrió una "cornada de 12 centímetros, llegando hasta la cara externa del hueso tibial, que rompe fibras del músculo extensor largo de los dedos, músculo tibial anterior y periostio tibial"; así como una contusión en el tobillo derecho, de la que se descartó fractura tras un examen radiológico.

En cuanto a Alejandro Escobar, herido el pasado martes cuando paraba al primer toro de la tarde, y que sufrió dos cornadas en el muslo derecho -una de 10 y otra de 15 centímetros-, pidió ayer el alta voluntaria, se la concedieron y convalece ya en su domicilio.

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