estudiantes | unicaja

Camino despejado

  • El Unicaja visita al Estudiantes con el objetivo de seguir escalando en la ACB

  • Se espera a Nedovic de vuelta

  • Primera parada de un mes favorable

Carlos Suárez, en unos de los entrenamientos de esta campaña en el Carpena. Carlos Suárez, en unos de los entrenamientos de esta campaña en el Carpena.

Carlos Suárez, en unos de los entrenamientos de esta campaña en el Carpena. / unicaja b. photopress

La notable vuelta a la Euroliga permitía pensar en que meterse en el selecto grupo de los ocho mejores, coto casi prohibido para el Unicaja a lo largo de su historia, se antojaba accesible. Todo antes de pasar por Belgrado, ciudad que despejó el panorama. Con el play off prácticamente convertido en una quimera, las fichas deben ponerse en la Liga Endesa, salvoconducto para regresar al torneo continental.

Se permitió el conjunto de Plaza la mayoría de los despistes que debe en la primera vuelta. Marzo sirve ahora, a priori, un menú suculento para pegar un acelerón. Estudiantes y Real Betis en la carretera y Fuenlabrada y Delteco GBC en Málaga. A excepción de los fuenlabreños -rival directo-, el resto son equipos de la zona baja de la tabla. Lo comprimido de ella permite ver al Unicaja compartiendo balance con los madrileños y el Gran Canaria, con los que quedan cuentas pendientes para la segunda vuelta.

La primera parada indica la capital de España. En el partido de la jornada 21, que tendrá cobertura especial en las cámaras de #0, espera uno de los clubes con más solera del país, el del Ramiro de Maeztu. Germen de muchos talentos, donde creció el hoy capitán cajista Carlos Suárez. También Dani Díez. Pasaron 20 días desde que los de Salva Maldonado, cuñado de Joan Plaza, disputaron su último encuentro. Por eso se quejaba amargamente el técnico de falta de ritmo en los suyos, con los que ha podido entrenar al completo los menos días. Primero por la ausencia de los internacionales, segundo por la gripe que padece Sylven Landesberg, que le hace ser duda para esta tarde.

Los estudiantiles pasan este curso menos apuros que en anteriores, donde incluso perdieron la categoría en la pista. Mucha culpa de ello la tiene la cara mostrada en el WiZink Center, donde se están haciendo fuertes. Aunque el balance no es excesivamente positivo (6-4), algunos de esos triunfos los propulsaron. En los últimos cuatro partidos en casa, solo el Baskonia y con canasta sobre la bocina de Granger escapó con vida. Antes doblaron la rodilla el Valencia Básket y el Barcelona, equipos que están por encima de los cajistas junto con el Real Madrid y los de Pedro Martínez.

Aunque el colectivo del Estudiantes está ofreciendo garantías, de ello se explican las convocatorias por España de Brizuela o Vicedo, dos que han dado un paso adelante esta campaña; lo cierto es que la posible ausencia de Landesberg, máximo anotador de la Liga Endesa en este momento, le resta potencial. 20 puntos menos, más el poder de atracción del estadounidense. Números que maquilló en los tres últimos partidos, donde metió 26, 28 y 29 tantos. Un talento descomunal al que los de Plaza ya detuvieron en el Carpena, donde se quedó en seis. Ayudaría a sofocar la ofensiva madrileña, que ostenta el peor lanzamiento de tres (30.50%) de la liga. Dudoso honor con el que también contaba el Estrella Roja antes del viernes y enchufó una decena.

De diciembre a esta parte el Unicaja se ha mostrado solvente en la competición nacional, donde pegó un reconocible repunte. La competitividad en Euroliga le permite afrontar con crédito los partidos en España. Si no hay ningún imprevisto volverá a contar con la lámpara de Nedovic, añorada en la Sala Pionir. Más complicado tiene estar Shermadini, aunque Viny se ganó el derecho a más hueco. Toca decorar el récord a domicilio, que ayudaría a recortar con la cuarta plaza, objetivo de aquí a mayo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios