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El Carpena, el antídoto al tornado

  • La visita del Real Madrid coincide con el primer lleno de la temporada

  • Tres derrotas alejan el 'play off', por lo que urge sumar para que no se estire

  • Díez, duda hasta última hora

Ray McCallum, Jeff Brooks y Giorgi Shermadini intentan frenar a Luka Doncic. Ray McCallum, Jeff Brooks y Giorgi Shermadini intentan frenar a Luka Doncic.

Ray McCallum, Jeff Brooks y Giorgi Shermadini intentan frenar a Luka Doncic. / euroleague.net

La espera no se hizo eterna, pero casi. Se agotó el papel en las taquillas y cada asiento del Carpena tendrá su acompañante. Aterriza el Real Madrid en Málaga y eso siempre es sinónimo de expectación. Por tradición, la genera el club en sí; pero ahora también Luka Doncic. Entre medias debe colarse el Unicaja, que aspira a cortocircuitar a un equipo que levita en el último mes.

Son los de Pablo Laso el equipo más en forma del Viejo Continente. Comenzaron a sumar en diciembre y el cálculo ya va por 13. Del tornado salieron maltrechos Fenerbahçe, Baskonia (por doble ocasión), Khimki, Maccabi o Barcelona. Da alcance de la altura del listón, que no decae pese a la epidemia de lesiones. De sus cuatro primeras espadas solo Doncic anda salvo, aunque ayer no entrenó por amigdalitis. En ese escenario demostró Laso su valía y reajustó roles. Ahí crecieron tipos como Tavares, Thompkins o Campazzo. También Rudy Fernández, que viene de ponerle el clavo a los de Pedro Martínez.

Con 24 horas para resetear, debe afrentar semejante huracán el Unicaja. Que llega al choque con el anhelo de agarrarse a uno de los últimos asideros que conducen al play off, que se escapa tras el carrusel de traspiés. Ya cambió la perspectiva otra batalla ante los blancos, que hizo repensar a Plaza el reparto en el minutaje. Ese cambio de dirección permitió despegar a los cajistas, que pasaron del vagón de cola a cotas ambiciosas. Eso sí, esta noche el triunfo no entra en el negocio.

Habrá dudas hasta horas antes del partido en el roster verde. Cuenta con altas probabilidades de seguir dentro Mo Soluade, que dio el brío necesario en Milán. Con seguridad Waczynski será otro. El estado del polaco, pese al esguince de tobillo, no es alarmante y se podrá vestir. La incertidumbre existe con Dani Díez, que arrastra molestias en una rodilla y lo tiene más complicado. La lógica, con Milosavljevic sano, exige no arriesgar. En caso de ausentarse, Salin volverá a los 12.

Demanda Plaza más frecuencia en los llenos y seguramente no le falte razón, pero lo que es perentorio es sacar réditos del primero del año. De lo contrario, el sueño se diluye un poco más.

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