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Goteras en la pintura

  • A la baja de Shermadini, que tiene pendiente pruebas, se une Augustine, con contractura en el sóleo izquierdo

James Augustine coge un rebote ante Goran Suton el domingo en el Wizink Center. James Augustine coge un rebote ante Goran Suton el domingo en el Wizink Center.

James Augustine coge un rebote ante Goran Suton el domingo en el Wizink Center. / efe

A pesar de que el equipo venía de unos de los recesos más pronunciados del curso, la semana que se cerró el domingo terminó como una de las de más desgaste físico del año. Se evidenció en el parte médico y también en las palabras de Plaza después del partido. Se bajó y se volvió a subir al barco Nedovic, que aún convalece del proceso gripal sufrido estos días anteriores. Si no hay imprevisto, en Moscú estará en plenas facultades. Hubo más damnificados en la tropa, Shermadini y Augustine.

Parece más grave lo del georgiano, que tras descartársele alguna fractura en su dolorido pie izquierdo, mañana será sometido a nuevos exámenes médicos. Las molestias no cesaron y estuvo disponible media parte en Belgrado. A tenor de las palabras del técnico catalán, la incertidumbre reina en el seno del equipo. Puede quedar en molestias, lo que acabaría en una incorporación paulatina al grupo, o en algo más grave, que sí hubiese una fractura por estrés, lo que le mantendría alejado del equipo en torno a dos meses. Las pruebas determinarán de forma exacta el escenario, muy distinto en ambos casos.

La otra baja es James Augustine, al que el cuerpo técnico tuvo que frenar en el tercer cuarto por un golpe en la pierna izquierda. Las pruebas radiológicas a las que fue sometido el americano determinaron que padece una contractura muscular en el sóleo izquierdo. Obviamente, requiere de menos gravedad que lo del georgiano, por lo que su evolución dictaminará su regreso al trabajo con la plantilla. De momento, hoy no entrenará.

Ya sorteó el Unicaja en esta temporada algunas lesiones puntuales de jugadores interiores, aunque nunca se acumularon dos efectivos antes. Sucede que esta vez son los dos pívots con protagonismo del equipo, lo que dificulta salir del paso. Una de las alternativas elegidas por Plaza ha sido dar minutos a Suárez de cinco, una fórmula que en varios contextos tuvo un rendimiento sobresaliente. Movimiento táctico que pasa a Díez al cuatro, lo que no produce un desequilibrio en las posiciones exteriores al ser el alero la posición con más jugadores. Como solución momentánea, el madrileño ha rendido abriendo el campo y aportando en el rebote.

Otra pasa por darle más cuerda a Viny Okouo, con incidencia esta semana. No jugaba con continuidad el congoleño desde la visita a Valencia en la Euroliga en noviembre. 14 partidos ha disputado entre ACB y Euroliga -donde promedia 5:37 minutos de media- en un curso donde desde el club se le esperaba ver en la pista con más asiduidad. Esta semana sumó 14 minutos ante Estrella Roja y Estudiantes y aunque con sus taras, demostró que puede ayudar en determinadas circunstancias como la presente. La satisfacción con él no es plena en el cuerpo técnico, pero ahora se le abre una puerta para revertir la situación y abandonar el ostracismo donde ha vivido en los últimos meses.

La última es salir al mercado. No se podría inscribir en Euroliga, pero sí ayudaría en la ACB, objetivo prioritario de aquí a mayo. La salida de Musli -que ahora podría ser de gran utilidad, pero que no contaba para el entrenador- dejó un remanente que no se usó. No es la primera vez que Plaza abre la puerta a un refuerzo, pero el domingo sus palabras fueron claras. "Estamos en un momento clave y hemos de encontrar soluciones dentro del equipo o fuera, lo que haga falta", dijo. Todo dependerá del proceso de recuperación de Shermadini, que es la gran preocupación. Del resultado de las pruebas dependerán los movimientos a tomar.

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