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Momento de soluciones

  • El Unicaja sufre mucho en la centrifugadora de cinco partidos en nueve días

  • Sólo habrá un encuentro en los próximos 11

  • El ataque, el problema más candente a solucionar

Eduardo García coloca la insignia de oro y brillantes a Francisco Roca, que deja la presidencia de la ACB. Eduardo García coloca la insignia de oro y brillantes a Francisco Roca, que deja la presidencia de la ACB.

Eduardo García coloca la insignia de oro y brillantes a Francisco Roca, que deja la presidencia de la ACB. / acb photo

Viene una semana atípica para el Unicaja. Tras la acumulación de partidos (cinco en nueve días), sólo hay un encuentro en 11 días tras la derrota ante el MoraBanc Andorra. Después del descanso de ayer habrá tiempo para trabajar sin viajes de por medio hasta el jueves de la siguiente semana, cuando se tome un chárter rumbo a Atenas para jugar contra el Panathinaikos. El Unicaja ha salido trasquilado de las dobles jornadas de la Euroliga. En esos dos tramos concentrados de cinco partidos en nueve días suma dos victorias y ocho derrotas. No le sienta bien la acumulación de esfuerzos al equipo de Joan Plaza, que ha enhebrado dos secuencias de cuatro derrotas consecutivas. Sea por tema baloncestístico, físico, mental o por falta de adaptación al exigente ritmo competitivo, cojea bastante el equipo malagueño, que se ha caído en los últimos encuentros.

De fondo está la incógnita de las ventanas, de qué harán los jugadores citados por sus países. Desde el Unicaja se asegura que todos jugarán este viernes ante el CSKA y que después ya decidirán ellos mismos si ir o no. Parece una temeridad, por ejemplo, que Nedovic se desplace en su estado físico. Milosavljevic, Musli y Shermadini jugarían en el Serbia-Georgia y Salin en el Finlandia-República Checa del próximo lunes. Pero la coyuntura actual del equipo, con nueve derrotas en 12 partidos y la necesidad de trabajar para revertir esta situación, se contrapone con las presiones que puedan recibir los jugadores o su propio deseo.

Es momento de encontrar soluciones. Se sabía que afrontar la Euroliga era un reto bastante duro, pero tras casi dos meses de competición oficial ya hay un bagaje para ver problemas estructurales. Y la faceta ofensiva está bajo mínimos. Apuntaba Plaza tras caer en Andorra que la ansiedad estaba triturando los porcentajes de tiro. El equipo promedió 78.5 puntos en octubre y ahora va por 70.5 en noviembre, cierto es que las cómodas victorias ante el Betis y el Burgos en el primer sector endulzan la media. En los últimos cuatro partidos, tres de ellos sin Nedovic, la media baja hasta 65.7 puntos. Con Nedovic jugando, el Unicaja promedia 78.4 puntos por partido. Sin él, 0-4 de balance, 63.2.

La tendencia de fallos es muy preocupante. En los cuatro últimos partidos, 61/88 en tiros libres (69%), 71/166 en tiros de dos (42%) y 20/85 en triples (23%). Porcentajes con los que es inasumible ganar partidos en el baloncesto de alto nivel. Si a ello se le añade que se ha perdido uno de los bastiones del juego en la era Plaza, el rebote, con diferencia en los últimos cuatro partidos (-5.5 de media contra Gipuzkoa, Madrid, Zalgiris y Andorra) la ensalada sabe mal.

En una entrevista la semana pasada en L'Esportiu, Jaume Ponsarnau, segundo entrenador con Pedro Martínez y ahora con Vidorreta en Valencia Básket, reflexionaba sobre la importancia de atacar bien en el baloncesto moderno en los contextos de ACB y Euroliga: "Un mal ataque es una bandeja en contra segura. En la Euroliga has de atacar y defender siempre bien. Donde más se nota y es más decisivo el talento de los jugadores es en carrera, ejecutando en movimiento, este talento tiene más calidad si puedes hacer las cosas a la máxima velocidad. En la Euroliga todos los jugadores tienen muchísimo talento, en la ACB tienen mucho talento. Y esta diferencia es lo que permite que en la ACB que no se dependa tanto de haber jugado bien en ataque y poder competir y ganar con defensa". De alguna manera retrataba algunos de los problemas del Unicaja en este primer cuarto de temporada. Si el ataque no es bueno es muy difícil ganar. Toca pasar por el laboratorio, el desván y, sobre todo, el 28x15.

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