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Segunda toma en otro decorado

  • 48 horas después, mismo partido en el Carpena, pero en otra competición

  • La presión la tienen ahora los valencianos, que penden de un hilo en la Euroliga

Nedovic deja una bandeja en el partido del martes ante el Valencia Básket. Nedovic deja una bandeja en el partido del martes ante el Valencia Básket.

Nedovic deja una bandeja en el partido del martes ante el Valencia Básket. / javier albiñana

Es un ejercicio raro de ver. Dos partidos entre los mismos equipos en menos de 48 horas, pero de dos competiciones distintas. Cambian hasta las camisetas, que el Unicaja juega con manga corta en ACB y tirantes (impide la anterior la organización) la Euroliga. Cambia el arbitraje, factor relevante. Es la segunda toma, pero en un decorado distinto sin olvidar que los actores son los mismos, el Unicaja y el Valencia. En disposiciones distintas, eso sí. El equipo malagueño necesitaba de manera perentoria ganar en la ACB porque la Copa se iba. Al que se le va la Euroliga es al Valencia Básket, con un balance de 4-11 al final de la primera vuelta. Eso sí, ganó el último duelo ante el Panathinaikos tras una pila de derrotas seguidas.

7-8 luce el Unicaja en su casillero, sólo el Zalgiris presume de una secuencia mejor de victorias en toda la competición ahora. Ha sacado músculo para competir el equipo de Joan Plaza cuando parecía desahuciado. Y es un detalle de pundonor y competitividad. El coach cajista le dio vueltas al librillo y ha funcionado, con victorias ante Barcelona, Maccabi, Khimki y Milán ensartadas. La de Valencia sería muy importante. Pero ¿qué partido no es importante ahora mismo? Tanto en la Liga Endesa como en la Euroliga el equipo está en una espiral estimulante pero a la vez muy exigente. Cada partido cuenta, si bien en la Euroliga se disfruta y en la ACB se sufre en las últimas semanas. La acumulación de partidos relativiza la vigencia de las rachas. Ni los equipos más poderosos son indemnes y cualquier rival esconde trampas.

Al Valencia Básket se le vio falto de piernas en el partido del martes, algo lógico cuando faltan seis jugadores importantes. Pero nunca se fue del partido. Seguramente este sufrimiento actual le permita llegar con jugadores frescos al tramo final de competición. Es algo que Joan Plaza deja caer que le preocupa con frecuencia. La situación actual del equipo es buena, pero ha acortado la rotación antes de lo que le gusta, que suele ser tras la Copa del Rey. Ha tenido que adelantar dos meses el proceso porque el equipo no respondía. ¿Compensa llegar fundidos a las eliminatorias por el título a cambio de competir hasta el final en la Euroliga? No hay una bola de cristal que permite asegurar que ambas cosas estén directamente conectadas. Así que hay que paladear hasta la última cucharada de la Euroliga y competir con ella. Está a un triunfo del séptimo y a dos del quinto cuando se ha alcanzado el ecuador de la competición.

En la recámara está el partido del sábado ante el Obradoiro, esencial también para estar en la próxima edición de la Copa del Rey. Plaza deslizó que "hay que ser pragmáticos". Su primera medida fue decretar descanso ayer para sus jugadores, sólo una leve sesión para los que estuvieron menos tiempo en pista en el partido de la Liga Endesa. La de hoy es otra batalla. También estimulante.

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