baloncesto | Unicaja-anadolu EFES

Waczynski de colchón (81-68)

  • El Unicaja completa otro serio partido que se complicó en el cuarto final

  • El polaco completa un sensacional partido que sentencia con dos triples en el cuarto final

McCallum entra a canasta. McCallum entra a canasta.

McCallum entra a canasta. / Euroleague

En la construcción del carácter de un equipo se requiere que el abandono o la bajada de brazos no exista. Ha habido derrotas en los dos últimos meses, pero desde las hirientes visitas a Valencia y Madrid no ha habido grandes bochornos. Quizá algo de laxitud en Milán que no correspondía, en Bilbao o Tenerife faltó algo de energía... Pero siempre estuvo ahí el Unicaja, que no se rinde y se agarra con fuerzas a la Euroliga. Derrotó ayer (81-68) a un equipo con una plantilla de altísimo calibre, que da pavor al verla hacer la rueda de calentamiento. Pero que no es un equipo sólido como sí lo demuestra el Unicaja. A calidad, es indudable, gana el Efes. Pero es más bloque el equipo malagueño.

Sin Nedovic y Brooks ha ensartado dos victorias y faltó un pelo para otra el Unicaja. Lo más probable es que no esté en el Top 8 y se lamentará ese puñado de partidos perdidos por un escaso margen. Pero hay que paladear las victorias que se consigan. El Efes es un equipo peligroso si se le concenden opciones. Tuvo un momento de debilidad el Unicaja en el último cuarto. Se encasquilló, le faltaron recursos ofensivos. El Efes, una verbena atrás en el primer tiempo, se puso más serio en el segundo. McCollum es una delicia, pero el primer tiempo se lo tomó de asueto. Dunston y Brown tienen físicos dominantes para esta competición pero juegan con ese aire funcionarial que quizá explique por qué el Efes no rompe a equipo de Final Four pese a la ingente inversión.

El Unicaja sí le ha cogido el hilo a la competición, diríase que disfruta en ella. Cuando tomó el pulso, pese a las derrotas, se ve que los jugadores no padecen y se sientes capaces de combatir ante el más pintado. La ausencia de Nedovic abre el abanico de protagonistas. Sin él se pierde una cualidad básica, el desborde. La tiene McCallum, pero se le baja la persiana, no es fiable. Tiene tramos en los que parece que sí, como en el primer tiempo, pero su segundo deja dudas. Seguramente con más tiempo en Europa será un jugador importante, tiene herramientas, pero su baloncesto es otro, el que ha aprendido. Se disparaba de inicio tras buenos compases de Dragic el equipo malagueño (21-7), mantenía la diferencia casi al descanso (40-28). Algunos detalles interesantes. Sin brillar ofensivamente, Shermadini completó un partido interesante atrás. Se fajó con Stimac y tuvo lectura de varias defensas interesantes. Un registro en el que no suele destacar. No tuvo que hacer ayudas el Unicaja y fue un factor importante del despegue.

Milosavljevic completó también un interesante partido, con 12 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias. Alguna lectura mala de ataque, pero pesó mucho más lo positivo en el serbio. Sobran las palabras con Augustine, sostén de este equipo, enorme con otro doble doble. Estiraba la cuerda el Unicaja (52-35), pero McCollum empezó a estar juguetón. Recibió 27 puntos el cuadro malagueño en el tercer cuarto, por 28 en los dos primeros. Había despertado el equipo turco, que puede ser anárquico pero tiene mucha calidad. Y la dinámica no hacía ser optimista por lo que se ha visto esta temporada.

Empujaba el Efes, con una mayor actividad defensiva. Por cualidades físicas de muchos de sus jugadores podría hacer estragos, pero no se vio continuidad. El Unicaja intentaba encontrar resquicios. Se colocó a dos puntos sólo el Efes (63-61), en un momento crítico del partido. No había dejado desde el 4-5 el liderazgo del duelo el equipo malagueño. Por más que se vea complicado el acceso a los ocho mejores, hubiera dolido una derrota así. Fue clave ahí el tesón de Alberto Díaz, capaz de encontrar un par de pases liberados y de ser un valladar defensivo para contener el efecto McCollum. Un palmeo inverosímil de Augustine dio mucho aire.

Dos buenas defensas fueron la lanzadera para dos triples de dificultad alta de Waczynski, que redondeó un partido casi perfecto en el tiro, con 20 puntos y sólo un error. El polaco sigue creciendo de manera integral como jugador. No creó juego en grandes cantidades, pero no es un tirador unidimensional como lo pareció durante parte de su trayectoria aquí. Siete tiros libres sin fallo redondearon una tarjeta excelente. El polaco liquidó el partido en un parpadeo.

Hasta hubo resuello para que l canterano Ignacio Rosa jugara sus primeros segundos en la Euroliga, a la que se agarra con encomio el equipo malagueño. Habría que rozar la perfección de aquí hasta el final de la temporada regular, pero mientras haya vida... El próximo partido ante el Maccabi marcará una nueva frontera. Pero ahora, Baskonia y Copa.

Unicaja (23+17+23+18) 81: McCallum 8, Salin 9, Milosavljevic 12, Suárez 7 y Augustine 10 -quinteto inicial-. Soluade 0, Rosa 0, Díaz 6, Díez 2, Shermadini 7 y Waczynski 20.

Anadolu Efes (12+16+27+13) 68: McCollum 16, Dragic 12, Simon 5, Brown 7 y Dunston 9 -quinteto inicial-. Balbay 6, Saybir 0, Motum 5, Stimac 2 y Douglas 6.

Árbitros: Lamonica (ITA), Kowalski (POL) y Sukys (LIT).

Incidencias: 22ª jornada de la Euroliga. Partido disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 6.065 espectadores.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios