Mentalización adecuada, victoria sobrada (96-76)

  • El Unicaja pasa por encima del Obradoiro y se acerca a la Copa del Rey

Brooks penetra al aro gallego. Brooks penetra al aro gallego.

Brooks penetra al aro gallego. / ACB Photo / M. Pozo

Con pulcritud y con momentos de bastante brillo, el Unicaja pasó por encima del Obradoiro para colocarse a tiro de la Copa del Rey. Se temía al cansancio y la sobrecarga, pero el nivel del Unicaja, en condiciones normales, dista bastante del de un Obradoiro que no está en el gran estado de forma del arranque de temporada y que encajó su sexta derrota seguida (96-76).

Buen partido para repartir protagonismo, para no sobrecargar a jugadores de referencia y para que otros cogieran protagonismo, como un Shermadini que ante estos rivales resulta devastadr. Parece evidente que el Unicaja, con sus traquetreos, está en un buen momento de juego y confianza. Faltan un par de victorias en ACB y otro par en Euroliga para estar cerca del tope de posibilidades reales del equipo. La Copa se ve cerca ahora.

El Unicaja salió con la mentalización adecuada al partido. La necesidad era de victoria ineludible y el mensaje en el vestuario se captó. Es posible la distracción en partidos random de ACB, pero cuando hay un objetivo claro e inmediato a tres partidos, como es la Copa, no hay excusas. Desde el comienzo marcó distancias. Primero fue Brooks, después Waczynski, el Unicaja fue encontrando nichos anotadores en su ataque. Matt Thomas, interesante tirador del Obradoiro que se diluyó después, daba la réplica, pero no daba abasto para todo (26-18 al final del primer cuarto).

Tiene bajas importantes el Obradoiro, Sàbat y Radovic son jugadores del armazón clave. Y aunque el Unicaja lleva tralla, la rotación es más profunda y la calidad física del equipo es mayor. Poco a poco fue imponiéndose el cuadro malagueño. Nedovic repartía juego y ahora era Suárez quien percutía (10 puntos sin fallo al descanso), con esa habilidad de ofrecer al equipo lo que necesita en cada momento.

La defensa malagueña no era ideal, pero el ataque le permitía dominar con solvencia al descanso (50-38), en un estirón que parecía ya definitivo. Y el equipo mejoró atrás para acabar de reventar el partido, dejó en nueve puntos al rival del minuto 20 al 30. Con todos los respetos al cuadro gallego, disminuido por lesiones, el nivel de exigencia que existe en la Euroliga hace que en partidos como éste resalte el escalón creciente entre las dos competiciones. Fue el partido más cómodo en meses para el Unicaja. Waczynski siguió con otra buena actuación ante sus ex, se le dio de comer adecuadamente a Shermadini y la ventaja fue creciendo (59-42, 68-48) hasta llegar a los 22 puntos al final del tercer cuarto con el georgiano como capo (70-48).

El último cuarto resultó a beneficio de inventario, con minutos y espacios para el lucimiento y para, al fin, tener un partido cómodo en el que no tener que exprimirse al 100% durante 40 minutos. Milosavljevic metió un matazo sobre la bocina para cerrar y vuelve a estar el equipo en balance positivo (8-7) y con un average general que le permite pensar que una victoria ante Barcelona o Gran Canaria debería valer la Copa.

Unicaja (26+24+20+26) 96: McCallum 7, Nedovic 6, Waczynski 14, Brooks 12 y Augustine 5 -quinteto inicial-. Okouo 0, Díaz 2, Salin 9, Díez 11, Milosavljevic 4, Shermadini 16 y Suárez 10.

Monbus Obradoiro (18+20+10+28) 76: Pozas 0, Thomas 10, Bendzius 11, Simons 3 y Pustovyi 12 -quinteto inicial-. Llovet 2, Spires 6, Navarro 6, Corbacho 21 y Laksa 5.

Árbitros: García González, Castillo y Sacristán.

Incidencias: 15ª jornada de la Liga Endesa. Partido disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 6.260 espectadores.

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