La caída del Unicaja no tiene fin (66-60)

  • Otro mal partido en Andorra y la Copa del Rey empieza a peligrar

Alberto Díaz, en un instante del partido. Alberto Díaz, en un instante del partido.

Alberto Díaz, en un instante del partido. / Efe (Andorra)

El Unicaja no reacciona. Cuarta derrota consecutiva, tercera seguida en Liga Endesa. El papelón de Madrid no sirvió para ganar en Andorra. Otra exhibición de impotencia defensiva (66-60), de carencias en la elaboración de juego y este domingo de muchas otros problemas, como el rebote, habitual territorio dominadol. El caso es que el Unicaja se ha caído y no se encuentran situaciones de apoyo para frenar el descenso de juego y resultados.

El baloncesto tiene muchos detalles, la defensa importa y por ahí se ganan los partidos. Pero hay que meter canastas, si no es imposible vencer. Y el problema tiene un problema muy gordo en ataque. Sus vías habituales (sin Nedovic son cuatro derrotas en cuatro partidos) no funcionan. Su 36% en tiros de campo y su 57% en tiros libres es paupérrimo. Si el rival coge 12 rebotes más (43-31), ganar es misión imposible.

La salida fue nefasta, 9-0 adverso, la habitual incapacidad para crear en estático y el mal balance defensivo. Tras dos minutos, Plaza ya cambió a McCallum por Alberto Díaz, que empezó a darle sentido al ataque malagueño, un poco al menos. Metió los cuatro primeros puntos cajistas y lideró un parcial de 0-9 (11-11) tras el tiempo muerto de Plaza.

Se equilibró el juego, con buenas defensas del Unicaja que no se consumaban porque se concedían más rebotes de ataque de lo habitual. Perdía 16-15 al final del primer cuarto el Unicaja pero un entonado Adam Waczynski, en línea ascendente, repelía con cinco puntos al iniciar el segundo cuarto. Espejismo antes de un parcial de 15-0 adverso. Coincidió el grueso con la entrada de McCallum por Alberto Díaz. Dominaba el MoraBanc con muchos rebotes de ataque. El Unicaja había encontrado a Shermadini para estabilizar su juego, pero dejó de verle y el georgiano se desespera cuando no tiene bola.

Volvía el Unicaja a tener un día horrible en los tiros de campo (33%), con poca situaciones claras y sin demasiados recursos. Waczynski y los primeros zarpazos de un McCallum que no puede desperdiciar tantos minutos con intrascendencia. Al descanso llovía menos (36-30) tras el 31-20.

El destrozo en el rebote de ataque rival era importante para el Unicaja y Plaza optó por simultear a Shermadini y Augustine para frenar la sangría. El equipo andorrano, por contextualizar, era el peor de la ACB en esta faceta antes del partido. No hablaba muy bien del empleo cajista. A base de tiros libres, aunque el porcentaje no fuera bueno, el Unicaja se tenía en el partido, con angustia. Augustine colocaba en tres puntos la diferencia (46-43).

Parecía imposible anotar para el Unicaja. Apenas dos puntos en seis minutos. En condiciones normales el partido se hubiera marchado por el sumidero, pero el MoraBanc, pese a la devastación en el rebote de ataque, tampoco está fino y daba opciones al Unicaja. Una cansta de Shermadini, un gran posteo acabado con la izquierda de Waczynski y un triple de Salin reducían la diferencia a un punto (53-52). En un minuto, siete puntos. Salin empataba (55-55), pero el Unicaja no producía en varios ataques seguidos. Walker metió un triple a falta de un minuto (58-55) y los dos siguientes ataques del Unicaja fueron improductivos con McCallum. El partido se convirtió en un vaivén de tiros libres y ahí se mostró seguro el MoraBanc, con seis de Jaime Fernández y dos de Blazic. La Copa empieza a estar en peligro.

Anotadores:Morabanc Andorra 16+20+12+18 66: Albicy 5, Blazic 7, Walker 8, Stevic 6 y Diagné 6 -quinteto inicial-. Jaime Fernández 12, Karnowski 2, Colom 3, Jelínek 6 y Copeland 11.

Unicaja Baloncesto 15+15+13+17 60: McCallum 10, Salin 9, Milosavljevic 7, Suárez 4 y Augustine 4 -quinteto inicial-. Díaz 4, Díez 0, Shermadini 8, Waczynski 14 y Brooks 0.

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