Zalgiris Kaunas | Unicaja

El 'uy' también frustra (79-77)

  • El Unicaja compite a gran nivel en Kaunas y domina durante tres cuartos pero Ulanovas sentencia, como en la ida. Pudo haber falta en la última acción sobre McCallum

Nedovic bota a Micic. Nedovic bota a Micic.

Nedovic bota a Micic. / Euroleague

El dinero influye y es determinante a la hora de confeccionar un equipo de alto nivel, pero el Zalgiris Kaunas desmiente el absolutismo monetario y desmonta algunas teorías. El conjunto lituano, amaestrado por un técnico que amenaza con marcar una época en Europa, ha ganado los dos partidos en esta Euroliga al Unicaja (con menor presupuesto) y está quinto en esta tremenda competición en la que toda Málaga tiene la fortuna de tomar parte. Hace bien al deporte que equipos que triplican el presupuesto del Zalgiris o duplican el del club cajista estén por debajo en la tabla.

Se le escapó al Unicaja en Lituania una victoria que mereció tanto como el Zalgiris. Compite al más alto nivel europeo con solvencia el equipo malagueño y es de celebrar, pero queda ahí una espina, se han escapado las dos últimas jornadas dos partidos ganables que hubieran supuesto, de ganar, acceder a la zona de play off. Sigue décimo, en la pelea, el cuadro de Joan Plaza, no obstante. Da en los dos últimos meses el mínimo que se pide. Pero también frustran estas derrotas. No como las palizas de Madrid o Valencia, evidentemente.

Edgaras Ulanovas es el nombre del tipo que ha decidido los dos partidos ante el Unicaja. Entra en la lista de verdugos verdes por duplicado. El interesante exterior zurdo sentenció en la prórroga en Málaga con una canasta sobre la bocina. En Kaunas, a pocos segundos del final colocó un tapón a McCallum, que decidió atacar el aro cuando el equipo perdía por dos puntos para buscar la prórroga. Se encontró el gorro, también el contacto, de Ulanovas. Pudo pitarse falta pero los más de 15.000 que atestaron el Zalgirio Arena y que le rindieron un sentido homenaje a Joan Plaza antes del partido empujan y aprietan. Del balón suelto no se concretó un tiro y se escapó el partido.

Fue una lástima, el Unicaja hizo un partido de notable nivel durante la gran mayoría de los 40 minutos, dominó durante más de tres cuartos. El primer tiempo bordeó el sobresaliente. Desde el 6-7 gobernó el partido, con una defensa de alto nivel, a los mejores registros de la temporada. Seriedad, negación de tiros fáciles a un equipo que ha brillado por su dinamismo. Nedovic daba unas gotas de genialidad con dos triples insensatos que iban dentro. La baja de Brooks era tapada por Dani Díez y Augustine, que se repartían los minutos de cuatro que dejaba Suárez. Una canasta del propio Díez daba ventaja sobre la bocina del primer cuarto (17-19).

Un parcial de 0-11 lanzó al Unicaja. Muy bien Waczynski, no sólo en la anotación sino en la generación del juego. Shermadini daba opciones distintas en ataque y Díez seguía a lo suyo (19-30). El quinteto más defensivo sorteaba problemas ofensivos con una dosis extra atrás. Se perdieron algunas opciones claras de contragolpe, pero la defensa era excelente y una canasta de Augustine tras gran pase de Nedovic dejaba una renta interesante al descanso (32-40).

El Zalgiris elevó el nivel físico, guiado por el carácter de su entrenador y también por la táctica. Ordenó presiones que retrasaban el ataque cajista, le costó descifrar al cuadro malagueño lo que tenía enfrente. Y ello mermó la calidad de los tiros, había peores situaciones y sólo metió un triple en este tercer cuarto. El Zalgiris apretaba y el Unicaja resistía hasta que Udrih se fabricaba dos tiros para dar la primera ventaja a los lituanos desde el primer cuarto (52-51). La respuesta del Unicaja fue encontrar a Shermadini. Le alimentó Carlos Suárez, con una magnífica lectura de lo que requería el partido, para ir al último cuarto con ventaja (52-55).

Después de un triple de Waczynski, Pangos dio la réplica con dos canastas de alta escuela (59-58). Sufrió el Unicaja, Salin era un agujero negro ofensivo y el equipo malagueño se tambaleaba después de dos pérdidas de Nedovic (66-61). El serbio encontró a Alberto para un triple liberado, pero Ulanovas y Jankunas ajusticiaban penetrando y desde la media distancia. Nedovic es la figura y el que manda, pero no puede desentenderse de una jugada si pierde el balón. Sucedió dos veces. White le selló después para hacer un mate y ponerlo en chino.

Se iba el Zalgiris (75-68), aunque una falta en ataque de Pangos, la quinta suya, y un triple de Carlos Suárez daban vida antes de entrar en el último minuto. El canadiense es pata negra y sin él sufre el Zalgiris. Dos contras rápidas culminadas por Augustine y Waczynski ponían al Unicaja a uno (76-75). En el carrusel de tiros libres Micic falló y dejó la última bola al Unicaja. Suárez paró el ataque, McCallum vio camino al aro y Ulanovas le frenó con un tapón dudoso e interpretable. Seguramente había alguna solución mejor, también podía caer el dos más uno con suerte. El partido se decidió con una moneda, como en Málaga. Tenía la cara de Ulanovas.

Zalgiris Kaunas (17+15+20+27) 79: Pangos 16, Ulanovas 11, Toupane 2, Jankunas 14, Davies 4 -quinteto inicial-. Udrih 6, Milaknis 8, Micic 3, White 11 y Kavaliauskas 4.

Unicaja (19+21+15+22) 77: McCallum 5, Nedovic 11, Milosavljevic 8, Suárez 6 y Augustine 12 -quinteto inicial-. Díaz 3, Salin 0, Díez 10, Shermadini 8 y Waczynzki 14.

Árbitros: Pukl (SLO), Lottermoser (CRO) y Foufis (GRE). Eliminado: Pangos y Díaz.

Incidencias: Zalgirio Arena de Kaunas. 17ª jornada de la Euroliga. 15.392 espectadores en las gradas.

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