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Un dato sin parangón

  • El Unicaja firmó el peor número en el rebote ofensivo ante el Tecnyconta Zaragoza en la era Plaza en Málaga

Sasu Salin y Carlos Suárez pelean por coger un rebote en el partido del sábado frente al Tecnyconta Zaragoza. Sasu Salin y Carlos Suárez pelean por coger un rebote en el partido del sábado frente al Tecnyconta Zaragoza.

Sasu Salin y Carlos Suárez pelean por coger un rebote en el partido del sábado frente al Tecnyconta Zaragoza. / acb photo

Sobrevive el Unicaja en uno de sus valles de la temporada. No se trata del más pronunciado, pero sí quizá de los más preocupantes. No por la acumulación de resultados negativos, sí por el mes. En la antesala de los play off, donde debe sellar, objetivo impepinable del club, el retorno a la Euroliga. Por contextualizar el escenario, la única buena nueva fue la clasificación matemática para las eliminatorias por el título, sellada a base de tropiezos ajenos.

Inquieta la forma, pero también el fondo del par de derrotas recientes. Donde se dejaron por el camino valiosos triunfos y también algunas señas de identidad. Esas mismas que permitieron codearse de nuevo al conjunto malagueño abrir las vitrinas no hace tanto.

El equipo fue el mejor de la Euroliga, siendo el rechace en aro ajeno uno de sus baluartes

Es tradición el halago en los entrenadores rivales antes de enfrentar al Unicaja. Un piropo en el que conviene adentrarse para separar el grano y la paja, que tiene siempre algunos denominadores comunes. Esos baluartes que diferencian al Unicaja del resto. Lo resumía bien Moncho Fernández hace unas semanas. "hace muy bien todas aquellas cosas que tienen que ver con el esfuerzo: el trabajo defensivo, la lucha por el rebote, el contraataque, los segundos esfuerzos... De este despliegue de energía que hacen obtienen muchas de sus ventajas", decía el técnico vigués, uno de los más longevos en las bandas de la ACB.

Reflexión que evidencia bien muchas de las carencias del conjunto de Plaza ante el Gran Canaria y el Tecnyconta Zaragoza. Extrañó ante los maños el número de capturas en aro ajeno, quedándose el equipo en dos en 40 minutos. Para dar alcance del fenómeno, es el peor dato del Unicaja en la era Plaza, que va camino de cumplir un lustro. Es curioso que el guarismo más bajo de la temporada también se firmó ante los zaragozanos, aunque ascendió hasta los seis. Al igual que con el Anadolu Efes en la Euroliga. Datos bajos, pero que per se triplican al del sábado.

Un rebote ofensivo que es una de las banderas de este Unicaja, que si algo se le debe achacar al entrenador desde que llegó es que dibujó un equipo reconocible. Ayuda a poner en valor el número otro porcentaje. Desde que el barcelonés está al volante del club cajista, solo en el 21% de los partidos (68) el conjunto verde estuvo por debajo de las 10 capturas ofensivas. Plaza es el entrenador con más partidos en la historia de la entidad con 321.

Antes del sábado el tope por abajo estaba en cuatro rebotes, tres de ellas ante el UCAM Murcia y otra ante el Montepaschi. En el otro extremo también se contabilizaron encuentros con promedios brillantes, como un partido ante el CSKA de Moscú con 25.

El dato no tiene parangón en los últimos cinco años, por lo cual está en manos de la plantilla que quede en anécdota. Tampoco cae sobre él el pesar de la derrota, aunque sí una parte. Existe una comparación reveladora y es que el Unicaja dejó en datos muy pobres al Baskonia en el rebote ofensivo en sus cuatro enfrentamientos, en los que cayó en todos. En el baloncesto hay otras facetas que desnivelan, bien tangibles como el acierto o intangibles.

Llaman la atención esos dos rebotes ofensivos porque la labor en la zona contraria es una de las armas más distinguidas del cuadro de Plaza. En rechaces en aro rival fueron el mejor equipo de la Euroliga con 12.8 capturas y en la Liga Endesa marchan, de forma momentánea, terceros con 11.4 -por delante están el Delteco GBC y el UCAM Murcia-. Ahí brilla James Augustine, barrendero de alta escuela, y mejor jugador en este apartado en el torneo continental en esta temporada. También gregarios reconocidos como Brooks y Suárez, que imponen con frecuencia su físico o intuición. Al igual Shermadini, que aprovecha su ventaja de centímetros. Además, Plaza insiste en la trascendencia de colaborar a los exteriores, concienciados en la tarea.

Tiene el club de Los Guindos dos fechas para despejar incertidumbre y agarrarse a sus bastiones, básicos para pelear por la Euroliga, más aún con el factor pista en contra. El Morabanc Andorra es el siguiente examen.

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