olympiacos | unicaja

El fuerte de El Pireo

  • La Paz y la Amistad es la última gran cancha europea en la que no ha ganado nunca el Unicaja

  • Se mete el equipo de Joan Plaza en una centrifugadora: cinco partidos en 10 días

Waczynski, Musli, Salin y Alberto Díaz, antes de salir. Waczynski, Musli, Salin y Alberto Díaz, antes de salir.

Waczynski, Musli, Salin y Alberto Díaz, antes de salir. / unicaja b. fotopress

El Pireo es el puerto de Atenas, pero tiene su identidad propia. Es un municipio del que fue alcalde Panayotis Fassoulas, mito del baloncesto heleno, ex jugador del PAOK y del Olympiacos. Sus habitantes son orgullosos y, como decía ayer Giorgos Printezis en estas páginas, reflejan una identidad que veneran muchos seguidores en toda Grecia y en el exilio. Sus seguidores son conocidos como los gavrós, un término familiar para el malagueño. Significa boquerón en griego.

Hay griegos en todos los rincones del mundo, pero todos tienen un hondo sentimiento de pertenencia al país. Y el Olympiacos posee un fiel núcleo heleno que es la base que explica que haya jugado cuatro de las últimas seis finales de la Euroliga. Un equipo ultracompetitivo, que juega de memoria porque tiene continuidad. No estará el mago que desequilibra, Vassilis Spanoulis. 35 años tiene y aún no jugó un partido esta campaña, se le mima para que esté a tope en los meses de la verdad. Sería un error pensar que será más fácil sin él. Printezis, Agravanis, Papapetrou, Mantzaris, Papanikolau. Tres generaciones distintas que aseguran la vigencia de valores y la forja de un relevo.

Brooks no está en el Unicaja y Spanoulis en el Olympiacos, dos bajas sensibles

A Atenas llegó anoche el Unicaja, tras un vuelo chárter en el que algunos seguidores y patrocinadores acompañaron al equipo. Es una inversión más, que cuesta casi tanto como un jugador, viajar personalizadamente. Ha jugado casi una decena de veces contra el Olympiacos en Grecia, pero siempre perdió. Ha ganado en Moscú, Tel Aviv, el OAKA, Belgrado, Estambul... En todas las grandes canchas de Europa con el único asterisco del Palacio de la Paz y la Amistad. Al borde del Egeo está el caliente coliseo rojiblanco.

El Unicaja se introduce en una centrifugadora de la que saldrá en 10 días. ¿Cómo? Seguramente no con cinco victorias, tampoco con cinco derrotas. Pero cuando se acabe el partido contra el Estudiantes del siguiente domingo habrá una idea más aproximada de dónde está el equipo de Joan Plaza. En este periodo jugará en las pistas de Olympiacos, Real Madrid y Valencia. Y recibirá al Bamberg y al Movistar. Una prueba de fiabilidad de máxima exigencia. Habrá más a lo largo de esta especial temporada. Y es complicado vaticinar. Ha dado motivos para la ilusión el equipo de Joan Plaza en el arranque, pero los muros son muy altos. Apetece ver a McCallum, Nedovic, Augustine o Shermadini contra los mejores de Europa en su posición.

La baja de Brooks es importante, se pierde capacidad atlética ante un equipo en la que abunda. Como el Unicaja, capturó 16 rebotes de ataque en el estreno en la Euroliga y el Baskonia acabó desarbolado. Ganar en El Pireo exige una aproximación a la perfección. Nunca lo consiguió el Unicaja. Tras tumbar al campeón se pone delante el subcampeón. La primera vez nunca se olvida. Y sería ponerse en órbita en las primeras estribaciones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios