10 minutos que reclaman un hueco

Dejan Musli, ante la oposición de su compatriota Marko Guduric. Dejan Musli, ante la oposición de su compatriota Marko Guduric.

Dejan Musli, ante la oposición de su compatriota Marko Guduric. / javier albiñana

Cogió Dejan Musli el reto por el lado positivo. Al jugar solo la Euroliga podía mirar la situación por dos caras. La que dice que tendrá que fajarse ante pívots de primer nivel, algunos con pasado reciente en la NBA como Jason Thompson, con lo que ello conlleva. La otra, que el escaparate, en caso de lucir, será muchísimo más grande.

No notó esta inactividad de minutos de competición el balcánico. Salió a un minuto del final del primer cuarto porque Brooks y Shermadini se cargaron de faltas y respondió. Mostró sus señas de identidad e hizo lo que mejor sabe, lo que precisamente provocó que fuera el faro del Unicaja del curso pasado en muchos pasajes.

Mostró solvencia bajo el aro y demostró astucia a la hora de coger los balones rechazados por el aro. Volteó el Unicaja el marcador con su presencia y Plaza le dio cuerda. En poco más de diez minutos sumó 9 puntos, con un excelente porcentaje en tiros de dos, y cogió tres rebotes. Extrañó que no tirase de él en la segunda parte, pero el resultado final opaca cualquier conclusión en este sentido. Lo que es cierto es que Musli aprovechó su primera oportunidad del curso. Mucho tienen que cambiar el panorama para que el sistema de rotaciones cambien, por lo que el Olympiacos será su siguiente parada.

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