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La mira debe estar alta

  • La pretemporada deja buenas vibraciones por la buena y amplia materia primera de la que dispone Plaza

  • El equilibrio entre la defensa y el ataque, tumba o lanzadera para la campaña

James Augustine realiza un tapón a Joan Sastre bajo la mirada de Carlos Suárez y Alberto Díaz. James Augustine realiza un tapón a Joan Sastre bajo la mirada de Carlos Suárez y Alberto Díaz.

James Augustine realiza un tapón a Joan Sastre bajo la mirada de Carlos Suárez y Alberto Díaz. / acb photo

Se acabó el tiempo de experimentos. Aterriza la competición después de poco más de un mes de trabajo veraniego que deja una retahíla de conclusiones. Se podría decir que la definitiva es que este Unicaja tiene un techo alto, pero que se está cogiendo aún la escalera para tocarlo. Por eso, resta, como es lógico por otra parte a estas alturas, para ver el tope de este plantel. Los mimbres que ha dejado el paso del periodo estival invitan al optimismo, pero los exámenes de aquí en adelante exigirán la mejor cara cada noche. Y habrá muchos tests, lo que exige per se mayor complejidad y regularidad.

La batalla de anteayer ante el Valencia Basket es el fiel reflejo de lo que es el equipo a día de hoy. Hay materia prima, pero se necesita moldearla. Es decir, que se alcance el equilibrio para que no se muestren dos caras tan diferenciadas en un mismo partido. Eso sí, seis partidos, incluso menos porque los internacionales han ido llegando de forma escalonada, son pocos para encontrar un punto medio.

Es pronto para decir que la plantilla tiene más puntos, pero sí están más diversificados

En ataque se ha visto que se ha conseguido la marcha extra que se quería. La continuidad de Nedovic y el refuerzo de McCallum son primordiales en esa aceleración. Una evolución para la que Plaza habrá tenido en cuenta que la primera edición de la Euroliga con el nuevo formato fue una de las más anotadoras de siempre pese al incremento significativo del volumen de encuentros. La media se estableció en 80 puntos por equipo y generar tales cantidades en un contexto tan físico pasa por correr y provocar más puntos fáciles. El Unicaja está en esa senda y la medida de tiros de campo ha subido de 60 a 65 en esta pretemporada.

En ese vértigo van a ser claves dos factores. El primero, el control del rebote en el aro propio, fundamental para lanzar rápidas transiciones. Las llegadas de Augustine y Shermadini ayudan a ello. También sería conveniente que los interiores corrieran bien la pista para finalizar.

Aunque la entidad de Los Guindos consiga una matrícula de honor en el apartado anterior, sí quiere ser consistente y optar a algo bonito deberá recuperar la firmeza en defensa. Ante los taronjas fue una piedra muy pesada que acabó alejando la victoria y puede ser una tónica habitual si no se hacen los máximos esfuerzos atrás. La materia prima es más amplia que en cursos anteriores. Augustine es un defensor de primer nivel en escala Euroliga y la plantilla ha sumado a gregarios de lujo como Salin, Milosavljevic o Soluade para ser consistentes durante más tiempo. También se ha recuperado algo perdido. Tiene Plaza a tres perros de presa en el uno para colapsar el epicentro del juego rival. La sensación en los partidos importantes de la preparación es que los mejores ataques han sido una consecuencia directa de los mejores minutos en el aro propio.

Otra de las percepciones, esta negativa, es que ante equipos de relumbrón, llámese Real Madrid, Gran Canaria o Valencia Basket (esos cinco minutos del último cuarto sin anotar son un buen ejemplo) ha faltado caudal anotador por momentos. Y se ha pagado caro. No es que no haya puntos, que los hay. Aún no se puede decir si más que el curso anterior, pero sí están más diversificados. Con el cambio de gravedad que ha dejado el paso del estío, se ha echado en falta, también como consecuencia de la falta de entrenamientos con todos los efectivos, una limpia circulación exterior-exterior. El Unicaja debe aprovechar el gran poder acaparador de interiores como Shermadini o Musli para abrir espacios fuera y que los tiradores decidan. Es importante que Plaza use a los interiores como finalizadores, pero también como generadores. En eso, Augustine favorece sobremanera el juego más fluido y no necesariamente sumando asistencias. A Shermadini también se le vieron buenas maneras en ciertos momentos en Andorra. Puede ser un registro importante a explotar.

Se intuía tras la confección de la plantilla, pero tras estos primeros amistosos se puede decir que el técnico catalán ha conseguido uno de sus objetivos: tener un plantel altamente versátil. La adaptabilidad de la mayoría de los jugadores permite que el preparador pueda probar múltiples fórmulas con el paso de la temporada. En Granada usó a Brooks de tres y en Morón y en Costa del Sol jugó con dos bases varios minutos. En Las Palmas, con tres pequeños. Hay margen de crecimiento también por esa vía.

La pretemporada de igual forma deja varios nombres propios. Uno de ellos es Ray McCallum. Encandiló hasta llegar a Gran Canaria. El frenazo ante Valencia es parte de la adaptación y el propio Plaza lo asumía en rueda de prensa. Después de los dos últimos choques ya sabe lo que le espera a este lado del charco y debe resituarse. La percepción es que es pata negra, pero aún debe pagar algún que otro peaje propios de un novato. En sus manos está el salto. Otro es Soluade, que viene con inusitada hambre. Recorre la senda para que el entrenador lo mire el más mínimo imprevisto por fuera.

En el interior tiene el catalán la difícil tarea de gestionar una pintura muy poblada. Hay que trazar caminos para explotar el potencial de Shermadini y que no sea intrascendente como anteayer. Entre medias, encaminar la progresión de Viny Okouo. Con sus virtudes y con sus defectos, convendría también subir al barco a Dejan Musli. La temporada es muy larga y puede ser de gran ayuda e incluso diferencial, ya lo demostró la primera parte de la pasada, en algunos tramos.

La más positiva resolución tras esta pretemporada es que hay un gran margen de mejora. La plantilla es de las más completas que se recuerda y eso ya es una garantía ante el severo calendario que se afronta de hoy en siete días. En la búsqueda del equilibrio estarán las calificaciones de mayo. Cuenta Plaza con el aval de tener buenos mimbres para saltar al ruedo.

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