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Una plata y tres espinas

  • El segundo puesto de Milosavljevic contrasta con la caída de Salin en octavos y con el adiós en grupos de Waczynski y Shermadini

  • El finlandés, cuarto exterior con más rebotes del torneo

Shermadini. Shermadini.

Shermadini.

Tras 18 días degustando baloncesto de primer nivel, la fiesta continental llega a su fin. Esta 40ª edición del Eurobásket, por segunda vez organizado en cuatro sedes, dejó a Eslovenia como flamante campeona y a España con un meritorio bronce como despedida para Juan Carlos Navarro. Con los nuevos esbozos de la FIBA habrá que esperar cuatro años para otra cita así. En clave cajista, el balance es dispar. La reluciente plata de Dragan Milosavljevic contrasta con la mediocre actuación colectiva de la Finlandia de Sasu Salin y las grises de la Georgia de Giorgi Shermadini y la Polonia de Adam Waczysnki.

Pocas pegas puede ponerle Gagi al Eurobásket. Las lesiones de compañeros le hicieron entrar en los planes de Sasha Djordjevic y se vuelve de Turquía con un preciado souvenir. Entre tanto, actuaciones guadianescas que ahora toca analizar. Tuvo días discretos, sin ir más lejos la final ante los eslovenos, pero también partidos de mención. Sin excesivo protagonismo en ataque, sí se confirmó como un activo a tener en cuenta en situaciones concretas. Actuando como dos y tres, algo similar a lo que se espera de él en el Unicaja, en defensa llegó a ser clave. El técnico le utilizó como perro de presa para secar a la estrella rival. Ahí desgastó a la gran mayoría, a excepción de Shved, que son palabras mayores.

En lo individual el más destacado fue Salin. Con rol estelar en los esquemas de Dettman, el quinto más utilizado del campeonato, aportó en facetas donde no se esperaban unos registros tan altos. En rebotes alcanzó los 5,7 por encuentro y se consolidó como el cuarto exterior con mejor media del torneo, por detrás de jugadores de más envergadura como Doncic, Casspi o Ponitka. En anotación fue regular y el único pero fue no competir en octavos ante Italia. Esta distinguida versión allana su desembarco en Málaga, donde echó a andar con 15 puntos ante su ex equipo.

Shermadini siempre transmitió la sensación de estar infrautilizado. Tuvo momentos donde produjo y produjo, pero que no vio recompensado con minutos. Estuvo opacado por Shengelia y Pachulia, pero sus números son destacables. De hecho, fue de los pívots más eficientes cuando estuvo en pista. A destacar su certería desde el tiro libre, donde acabó con el segundo mejor porcentaje del Eurobásket. La retirada de la selección del jugador de Golden State Warriors le abre un escenario más favorable para compromisos futuros.

Waczynski fue de menos a más para acabar como líder de Polonia. Rozaron el pase de grupos, pero dos derrotas ante Francia y Grecia (el que ganaba, pasaba) les enterraron. Anotó, reboteó y asistió el alero, que debe adaptar esta notable versión a su papel en Málaga.

El próximo escenario para ellos es el clasificatorio para el Mundial de China, pero estar en un club Euroliga va a ser una traba. Mientras tanto, Milosavljevic debe paladear una medalla que Serbia esperaba desde 2009. Eso sí, sabrá mejor con el pasos de los meses.

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