La unidad como bastión

  • El Unicaja afronta una nueva Minicopa con el hambre intacta

  • "Con ellos el grupo es prioritario", dice Bazán

Los jugadores del Unicaja, en Los Guindos. Los jugadores del Unicaja, en Los Guindos.

Los jugadores del Unicaja, en Los Guindos. / Javier Albiñana

Cuatro días, ocho equipos y un título. Tan cerca, tan lejos, tan sugerente. Un gran tesoro para la ACB, que cada febrero intenta lucir un torneo más atractivo. Lo que le llevó en los albores de este siglo a crear un campeonato paralelo con las mejores canteras nacionales. Una Minicopa que ha vivido su especial metamorfosis desde 2004 para en 2018 seguir siendo el mejor escaparate del baloncesto base español.

En Gran Canaria se presenta el infantil del Unicaja, que en los tiempos recientes es de los pocos que puede tutear al tirano Real Madrid. Al frente, Manolo Bazán, que en las islas suma su novena presencia, con una nueva hornada de talentos. "Siempre que hay Minicopa la ilusión es nueva, los niños también son nuevos y las expectativas son ir a competir y a hacerlo lo mejor posible", comenta el gaditano antes de hacer el petate.

No resultó sencillo sacar el visado para Las Palmas, el equipo cajista tuvo que bregar en la fase previa. Celebrada en la vanguardista L'Alquería valenciana, el Unicaja se agarró al último gancho, la repesca. "Perder el primer partido y luego recomponerse no es fácil. Luego empezamos perdiendo el segundo partido en el primer cuarto 8-25 y los chavales lo dieron todo y fueron capaces de darle la vuelta", recuerda Bazán, que hace hincapié en la línea ascendente de los chicos: "Estuvieron cada día mejor, hasta el último partido que fue con Valencia y fue el mejor choque que jugamos".

Encuadrados en el potente Grupo B, el técnico se ve con posibilidades. "El grupo es complicado, pero el otro también. Todos los equipos van muy reforzados con invitados y la cosa está bastante dura. Vamos con toda la ilusión del mundo, para intentar hacerlo lo mejor posible", explica.

Uno de los rivales será Gipuzkoa Básket, viejo conocido. "El equipo está bien. La fase previa nos sirvió para tomar contacto con los rivales y tenemos a San Sebastián otra vez en el grupo", expone el técnico con más carretera del torneo, que asegura saber por dónde resquebrajar al combinado vasco: "Ya nos ganó allí, sabemos más o menos cómo son. Encima es el primer partido también".

Manolo Bazán, gran conocedor del baloncesto base español, advierte del peldaño por encima en el que está el Real Madrid, vigente campeón. Aunque, eso sí, deja el abanico abierto. "Creo que es de las Copas más igualadas. Aunque quizá el Madrid por el tipo de jugadores que lleva y su invitado sea el gran favorito otra vez. Puede ganar cualquiera", pronostica.

La nueva generación aporta mucho aire fresco y es que casualmente todos se estrenan en la cita de las islas, lo que le quita presión. "Los chicos son nuevos y van con la ilusión de que es su primera Copa. Van a divertirse, que es lo que tienen que hacer y luego a ver que pasa", argumenta el técnico, que pisó tres finales de las últimas cuatro ediciones, mientras desgrana las facultades del infantil verde: "Quizá la del año pasado tenía más talento, tenía más jugadores para anotar con facilidad. El grupo aquí va a ser prioritario sobre el talento". Pese a ello, la fase previa permitió lucir a jugadores como Javi Luque, Norberto Rubio o Luis Rodríguez, principales armas del equipo. El base acabó como una de las gratas sorpresas en Valencia, donde promedió 19.5 puntos, 5.5 rebotes y 3.5 asistencias.

Tendrá un jugador invitado el Unicaja, Antonio Moreno, que juega en el Fundación CB Granada. "Es un chico de futuro, más que lo que te puede aportar ahora. Es un tipo alto, que está por hacer, pero que lo que hace lo hace bien", lo describe Bazán. Una nueva pieza para volver a dejar el listón de Los Guindos alto en Las Palmas.

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