El verano en diciembre

  • Se confirma la marcha de Musli al Bamberg

  • El jugador estaba sentenciado por Plaza

  • El club estudia la situación en el mercado

Joan Plaza y Dejan Musli conversan en una sesión de entrenamiento. Joan Plaza y Dejan Musli conversan en una sesión de entrenamiento.

Joan Plaza y Dejan Musli conversan en una sesión de entrenamiento. / javier albiñana

Llegó en diciembre el inevitable desenlace para el caso Musli. Rescindió el pívot su contrato con el Unicaja y se marchó a Alemania para firmar un nuevo vínculo con el Brose Bamberg.

Una historia que desde el verano tenía un camino único. El principio del fin comenzó un par de meses antes, cuando en el encuentro de ida de las semifinales de la Eurocup en Krasnodar el balcánico se lesionó del tobillo. Se recuperó para las últimos coletazos de la temporada, aunque no al nivel exhibido antes, que le valió para ser el mejor pívot del torneo continental. Ahí Plaza le echó la cruz.

Durante el estío demandó su salida para reforzar el plantel de un interior de menor envergadura, pero con mejor físico. En la zona noble de Los Guindos se optó por no pagar compensaciones a jugadores por dejarlos marchar, le quedaba entonces un año de contrato a Musli, y no apareció ningún club con poderío para asumir su ficha. En esas, se hizo el conjunto verde con los servicios de Shermadini. Un jugador de características muy parecidas a las del serbio, el cual quedaba en un segundo plano. Más aún con la llegada de Augustine, al que el técnico catalán ve más como un cinco.

Así, el comienzo de la competición evidenció la importancia de Musli para el entrenador. En ACB partía detrás incluso de Okouo, por el tema de cupos, y quedaba para jugar solo la Euroliga. Aunque el jugador nunca criticó de forma abierta la postura de Plaza, no aceptaba de buen gusto el proceder después de una temporada la suya de rendimiento alto.

El poco espacio no fue óbice para que el pívot rindiese bien los partidos que jugó, promediando en Euroliga 5.4 puntos y 2. 7 rebotes en algo más de 11 minutos en pista. Lo que supone una de las mejores actuaciones por minuto del plantel.

Su salida libera una ficha y una partida económica importante, su sueldo para este curso rondaba el medio millón de euros. Ahora el Unicaja estudia el mercado de exteriores con pasaporte comunitario, la plantilla ya cuenta con dos extras, con la opción de acometer una incorporación. Los jugadores interesantes que entran en este perfil tienen contrato, con lo que habría que pagar un buyout, algo que no agrada en el club. La intención es fortalecer el perímetro, más tras las lesiones de Nedovic.

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