Málaga estudiará cómo controlar la población de cotorras argentinas

  • Un estudio elaborado por la Universidad revela que la población se duplica cada 4,7 años y que en la actualidad el número de ejemplares alcanza los 2.300

Varios ejemplares de cotorras argentinas en una palmera. Varios ejemplares de cotorras argentinas en una palmera.

Varios ejemplares de cotorras argentinas en una palmera.

El diagnóstico de la población de cotorras argentinas en la ciudad de Málaga elaborado por encargo del Ayuntamiento de la capital a los investigadores José Luis Postigo y Juan Carlos Senar, de la Universidad de Málaga y el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona, respectivamente, calcula que el número de ejemplares de esta especie en la ciudad alcanza los 2.300.

Por ello, el Consistorio estudiará junto con investigadores y asociaciones ecologistas la estrategia para controlar su expansión. Según han comprobado los autores del trabajo, la población de cotorras argentinas en Málaga "aumenta con rapidez", precisando que entre 1995 y 2017 hay una tasa de crecimiento exponencial del 15% y un tiempo de duplicación de 4,7 años.

Asimismo, han señalado que el estudio analiza también la evolución de las cotorras de Kramer considerada una de las 100 peores especies invasoras del planeta y que en Málaga suman actualmente 72.

El concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, ha explicado que el Servicio Municipal de Vigilancia Medioambiental inició en 2011 el seguimiento de estas especies, aunque control de las especies exóticas invasoras "es una competencia de la Junta", en la que el municipio sólo cuenta con un permiso anual para la retirada de nidos que supongan un peligro para los viandantes.

Asimismo, el Ayuntamiento de Málaga forma parte del Grupo de Trabajo de Especies Exóticas Invasoras de la Red de Gobiernos Locales +Biodiversidad de la Federación Española de Municipios, y ha participado también en reuniones sobre esta materia en el Ministerio de Medio Ambiente. 

Al respecto, y siguiendo las directrices recogidas en la Guía de Actuación para los Gobiernos Locales en relación con las Especies Exóticas Invasoras realizada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), el Ayuntamiento de Málaga creará un grupo transversal de trabajo, de carácter multidisciplinar, para estudiar las actuaciones, planes y programas que se desarrollarán relacionados con este problema.

La mencionada guía incluye la cotorra argentina y la de Kramer entre la fauna invasora prioritaria para su control y erradicación, según han explicado desde el Ayuntamiento de Málaga a través de un comunicado.

Por otro lado, Jiménez ha advertido de la importancia de adoptar medidas que regulen el rápido crecimiento de esta población, ante el impacto de ambas especies en la fauna local y en las cosechas, ya que su alimentación se basa principalmente en semillas y frutos, generando pérdidas del 30% de las cosechas en aquellos lugares en los que no han sido controladas, así como por las molestias que pueden llegar a ocasionar por el ruido y los nidos caídos.

Según ha señalado, la cuestión "debería coordinarse también con los municipios limítrofes a Málaga". Según un censo realizado por SEO-BirdLife en 2015, en la provincia de Málaga se ha detectado la presencia de cotorra argentina en 19 municipios, de los que cinco pertenecen al Valle del Guadalhorce y los restantes se sitúan en la costa. 

La cotorra argentina, nativa de Sudamérica, es la única cotorra capaz de construir su propio nido con ramas. Éste es normalmente comunal (un solo nido puede llegar a superar la veintena de cámaras individuales). Su puesta suele contener de cuatro a ocho huevos.

El tiempo de incubación es de 24 días y los pollos permanecen 35-40 días más en el nido. La dispersión de los pollos emancipados se produce a distancias muy cortas, entre uno y dos kilómetros, por lo que la especie se expande lentamente por el territorio, lo que se conoce como en mancha de aceite. Se alimentan de un gran número de plantas.

En España fue detectada por primera vez en libertad en 1975 en Barcelona y poco después, en 1978 en Málaga y Tenerife. Las mayores poblaciones están en las provincias de Madrid -7.500 cotorras-, Barcelona -6.500 cotorras- y Málaga.

El primer nido de Málaga se vio en el Real Club de Campo de Málaga. En 1994 se realizó un censo que identificó dos poblaciones en la ciudad de Málaga, la principal era la del Club de Campo con 40-50 parejas, que se había extendido por la urbanización Guadalmar con 20-26 parejas; había una segunda colonia en el puerto formada por dos parejas.

Ésta última es el origen de la actual concentración de cotorras argentinas de Málaga, la mayor parte situadas en el Paseo del Parque, aunque con presencia ya desde el Parque Tecnológico de Andalucía, hasta Ciudad Jardín o El Palo.

En 2013 la expansión llegó hasta la mitad del distrito Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, además de aparecer los primeros nidos en Teatinos-Universidad, Bailén-Miraflores y Palma-Palmilla. En el censo 2017 se ha observado su expansión por el Paseo Marítimo de Carretera de Cádiz y hacia el interior de dicho distrito, así como de Cruz de Humilladero, Bailén-Miraflores, Palma-Palmilla y Ciudad Jardín. Los distritos periféricos también han experimentado un aumento, como Campanillas y Teatinos-Universidad.

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