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Recomendaciones para sobrellevar los embarazos en verano

  • Se aconseja beber mucha agua, no estar mucho tiempo de pie o sentada y usar ropa de algodón

Una embaraza se refresca. Una embaraza se refresca.

Una embaraza se refresca.

Superar el calor durante el verano puede resultar complicado. Aún más para las mujeres embarazadas, ya que, junto con los ancianos y los niños, son el grupo más vulnerable a las olas de calor. Por ello, es recomendable seguir una serie de pautas y consejos.

La retención de líquidos, la hinchazón o los problemas de insomnio, son algunos de los trastornos que pueden padecer las embarazadas, sobre todo en la recta final de la gestación. El calor hace que se contraigan los vasos sanguíneos y, por lo tanto, se produzca una leve inflamación del cuerpo, sobre todo de las extremidades inferiores. Además, la retención de líquidos aumenta la sensación de pesadez y cansancio. Por ello, durante los meses de verano hay que extremar las precauciones para no correr ningún tipo de riesgo ya que el calor puede provocar partos prematuros o la pérdida de peso en el feto.

Se recomienda utilizar ropa fresca de algodón y que no se ajuste demasiado al cuerpo, además de usar calzado cómodo y no pasar demasiadas horas de pie. Evitar estar en la calle durante las horas centrales del día y no estar en zonas con grandes concentraciones de gente y beber agua y productos con propiedades diuréticas son algunas de las recomendaciones para las mujeres que estén embarazadas durante el verano.

Es frecuente que entre las futuras mamás surjan dudas de si es conveniente viajar durante el embarazo, pero los expertos aseguran que no hay ningún tipo de problema siempre y cuando se tomen ciertas medidas de precaución. Es recomendable hacerse un chequeo médico previo al viaje, que confirme que desplazarse no supone ningún tipo de riesgo ni para la madre ni para el feto. Si el viaje va a realizarse en coche, es conveniente realizar descansos de unos 15 minutos cada dos horas para estirar las piernas y así reducir los posibles problemas de circulación, como por ejemplo una trombosis. Si por el contrario el destino requiere viajar en avión, es preferible no pasar demasiadas horas de vuelo, y al igual que en el caso del coche, es aconsejable dar pequeños paseos por el pasillo del avión cada cierto tiempo.

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