La suerte del número oculto

  • Un vecino de Casarabonela, Antonio Campos, instauró hace ocho años un juego que consiste en una compra a ciegas de lotería para el sorteo del Niño

  • Nadie sabe qué número lleva

Uno de los números premiados en el sorteo del pasado año. Uno de los números premiados en el sorteo del pasado año.

Uno de los números premiados en el sorteo del pasado año. / efe

La lotería de El Niño, que marca el final de las fiestas navideñas y que se celebra el día de Reyes, el próximo 6 de enero, tiene cada vez más adeptos en la localidad malagueña de Casarabonela, donde cada año más personas que quieren tentar la suerte se reúnen para una original tradición. Este año más de un centenar de personas, tras finalizar el sorteo, se reunirán en un establecimiento de la localidad y abrirán un sobre lacrado donde podrán comprobar si les ha tocado la lotería, ya que ninguno de los participantes sabe qué número ha jugado.

El ya tradicional juego comenzó hace unos ocho años cuando Antonio Campos, que posteriormente fue nombrado alcalde del pueblo, dijo que iba a comprar un billete (10 décimos) de lotería de El Niño y lo iba a guardar en un sobre sin que nadie, ni él mismo, lo viese por si tocaba. Según relató a Efe Antonio Campos, la idea gustó tanto ese primer año que en vez de diez décimos tuvieron que comprar veinte ya que se unieron más personas y, por supuesto, ni el propio comprador sabía qué número era, ya que formaba parte del juego, denominado "el número oculto". Cada Navidad siguen el mismo ritual, uno de ellos (que antes se ha comprometido a no ver el número) va a una administración y pide el número de décimos que corresponda al número de participantes y, sin supersticiones, aceptan "el que le den".

Cada año también varían de administración para comprar la lotería, que adquieren incluso fuera de la provincia malagueña. Ha sido tanta la acogida que ya hay personas de otras localidades españolas que han pedido unirse al juego, que es grabado para los que no puedan asistir, y ya supera con creces el centenar de participantes. Cuidan hasta el último detalle, por lo que para abrir el sobre lacrado, uno de los participantes hace de notario y va incluso con su maletín para firmar el acta notarial.

La cita cada año se desarrolla en un establecimiento distinto para que todos los bares y restaurantes tengan la misma oportunidad de dar a conocer su local y así, además, los participantes puedan disfrutar de la gastronomía típica de la tierra al tiempo que se celebra el acto. El tradicional sorteo de El Niño cada año tiene más seguidores en Casarabonela, que sueñan con ser agraciados para no solo subir la cuesta de enero sino para tener en el pueblo una inyección económica que ayude a todo el municipio.

Por tanto, quienes no tuvieron fortuna con el Gordo de Navidad o los que quieran seguir tentando a la suerte tienen una nueva oportunidad, no solo de jugar con el sorteo extraordinario del próximo sábado 6 de enero, sino con el "número oculto" y así conseguir otro regalo de Reyes.

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