Tribuna de opinión

Toma en consideración

  • Un siglo antes de que el preámbulo del Estatuto catalán mencionara la ‘realidad nacional’ de Cataluña, Blas Infante había definido a Andalucía como ‘realidad nacional’: no es un invento

Hace unos días el presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, pronunció una conferencia en  el Foro Joly, en  el ciclo ¿Qué España queremos? Reflexiones en  torno al modelo de España para el siglo XXI, y en  ella expresó su conformidad con que en  el Preámbulo de la reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía figurase que el artículo 2º de la Constitución reconoce la realidad nacional de Andalucía como nacionalidad, de la misma forma que se proclama en  la reforma del Estatuto de Cataluña, en  relación con ésta.

Al llegar a Coruña fue acosado por los medios de comunicación, que le interrogaron sobre si estaba dispuesto a admitir que otras Comunidades ocuparan lugares semejantes a los que la Constitución reconoce al País Vasco, Cataluña y Galicia por haber plebiscitado Estatutos de autonomía con la Constitución de 1931. Salió del paso como pudo.

También hace unos días se han reunido el PNV, CiU y el Bloque Nacionalista Gallego para mantener la singularidad del País Vasco, Cataluña y Galicia en  una España plurinacional. Obsérvese que a tal reunión no fueron convocados, o al menos no asistieron, el Partido Andalucista, ni Coalición Canaria ni otros partidos nacionalistas, lo que pone de relieve el peligro de volver a una asimetría triangular, olvidando que Andalucía es una Comunidad del mismo rango que aquéllas por haber accedido a la autonomía por el riguroso procedimiento del artículo 151 de la Constitución.

Días pasados se debatió en  el Congreso de los Diputados la toma  en  consideración  de la propuesta de reforma del Estatuto de Autonomía de Andalucía. Como viene siendo habitual, se criticó por algunos el que en  el preámbulo de la propuesta se incluyera que la realidad nacional de Andalucía era reconocida en  la Constitución como nacionalidad, y como nacionalidad la define el artículo 1º de la propuesta de reforma.

Infante afirma que el nacionalismo andaluz es antinacionalista, en el sentido de repugnar los exclusivismos económico-políticos

La realidad nacional de Andalucía no es un disparate, ni un invento, ni va contra la unidad de España. Bueno es recordar, como recientemente lo han hecho los profesores Acosta Sánchez y Moreno Navarro, que tal expresión la formuló Blas Infante en  la Asamblea de Córdoba de 1919 y en  el manifiesto que se publicó. En  él se decía: "Andaluces: Andalucía es una nacionalidad una realidad nacional, como una patria viva en  nuestras conciencias Andalucía es una nacionalidad porque la Naturaleza y la Historia hicieron de ella una distinción en  el territorio hispano y porque una común necesidad invita a todos sus hijos a luchar juntos por una común redención". Del tema se han ocupado el profesor Acosta Sánchez, en  su libro Andalucía.Reconstrucción de una identidad y la lucha contra el centralismo.Editorial Anagrama. Barcelona 1978 pág. 218, y recientemente en  el El Mundo del 19 de mayo, y el profesor Moreno Navarro en  la obra Blas Infante. Una propuesta política para la Andalucía de hoy. Fundación Blas Infante Sevilla, 1995 página 20.

Ambos autores destacan la singularidad del nacionalismo para Blas Infante, y así Acosta Sánchez recuerda lo que Blas Infante escribe en  El complot de Tablada (ahora reeditado por la Fundación Blas Infante), el nacionalismo para él es un nacionalismo universalista, internacionalista, contrario a los nacionalismos inspirados en  el principio europeo de las nacionalidades. El propio Blas Infante afirma que el nacionalismo andaluz es antinacionalista, en  el sentido de haber de repugnar los exclusivismos económicos y políticos, y añade que Andalucía por sí para España y la Humanidad no es una fórmula arbitraria, es la expresión de la Historia de Andalucía.

El profesor Moreno Navarro se remite a la obra de Blas Infante Fundamentos de Andalucía, que es un manuscrito inédito, transcrito por el profesor Ruiz Lagos y publicado por la Fundación Blas Infante, en  1984. En  este libro Infante ve el fundamento de Andalucía más en  el principio de las culturas que en  el de las nacionalidades y lo ve tan sólido que dice: "Acaso ningún pueblo del mundo pueda llegar a asentarse sobre él con más firmeza y con más derecho".Pensamiento éste de Infante que me recuerda al de Ortega y Gasset, cuando dice en  su teoría de Andalucía que ésta no ha pretendido nunca ser un Estado aparte, pero es de todas las regiones españolas la que posee una cultura más radicalmente suya, entendiendo por tal un sistema de actitudes ante la vida que tenga coherencia y eficacia, Y añade que Andalucía es el pueblo más viejo del Mediterráneo y que la cultura más antigua que se conoce partió de nuestras costas y salpicó los senos de Oriente.

Un siglo antes de que el preámbulo de la reforma del Estatuto de Cataluña mencionara la realidad nacional de Cataluña, Blas Infante había definido a Andalucía como realidad nacional. No se trata pues de un invento, ni de un disparate, ni nada que vaya contra la unidad de España. Un siglo antes de que el preámbulo del Estatuto catalán mencionara la 'realidad nacional' de Cataluña, Blas Infante había definido a Andalucía como 'realidad nacional': no es un invento

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