'Royal City Vol. 2' | Crítica Buenos días, tristeza

  • Regresamos a Royal City, para conocer el pasado de la familia Pike

Una imagen de la obra. Una imagen de la obra.

Una imagen de la obra.

En el anterior, y primer, volumen de esta serie conocíamos a todos los miembros de esta familia, marcados por la tragedia de la muerte del benjamín, Tommy. Cada uno tiene encuentros con diferentes versiones del fallecido. Su madre, Patti, lo ve como un sacerdote, ya que ella, a raíz de lo que ocurrió, se ha refugiado en la religión. Sin embargo, para su hermana Tara es un niño, mientras ella lidia por intentar reflotar la economía de una ciudad que se hunde irremediablemente; Pat, el escritor que vuelve al lugar que abandonó, lo siente como un joven sin rumbo y, finalmente, el bala perdida de Richie se pega juergas interminables con él, mientras esquiva a los tipos a los que debe pasta.

¿Y Peter, el padre? Un hombre gris, que se refugia en su coleccionismo de radios, y a través de una de ellas oirá la desesperada voz de su hijo desaparecido, momentos antes de sufrir un ictus…

¿Qué ha llevado a esta familia a este estado? Jeff Lemire, en esta obra como autor completo, nos acompaña en un viaje temporal a los años noventa, concretamente al 93, donde el grunge reinaba en las cadenas de radio norteamericanas.

Tommy escribe en su diario, volcando sus sentimientos en las hojas de papel, así como lo que piensa sobre sus padres y hermanos. Unos terribles dolores de cabeza le atenazan cuando menos se lo espera, convirtiéndolo en un auténtico zombi, llevándolo a lugares premonitorios de lo que le va a suceder… Y solo hay una manera de aliviarlos.

Patti se da cuenta de la soledad que la rodea, con un matrimonio roto por lo repetitivo, la cotidianidad que lo mata todo, lentamente. Su marido, atrapado en un trabajo que odia, encontrará de la manera más casual una manera de evadirse.

Exceptuando a Richie, cuya existencia pasa por fiestas, sumergirse en alcohol y drogas, al resto de la familia no es que le vaya demasiado mejor. Tara, que ya sale con su futuro marido, Steve, se va a encontrar de pronto, sin aviso, con una situación en la que deberá tomar una radical decisión.

Mientras, Pat, el futuro escritor casado con una estrella del celuloide, se ha rendido. No universidad, no escribir, tan solo el sonido de las máquinas de la factoría en la que trabaja.

El creador de esta serie, Jeff Lemire, al que supongo que ya conoceréis, sabe llevar a la viñeta los sentimientos de sus personajes, los dramas que viven, haciéndolos casi reales. Ya lo ha demostrado en sus otras series, que ha ido publicando Astiberri (Descender, Black Hammer, Gideon Falls…) en las que jugando con los géneros con auténtica maestría, se ha convertido en uno de los mejores, y más prolíficos, guionistas del panorama comiquero actual.

¿Queréis saber qué le ocurrió a Tommy? Aquí tenéis las respuestas.

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