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cómics

Zidrou, narrador

  • La biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla acoge una exposición que visitará otras ciudades sobre el guionista belga afincado en Ronda.

Dibujo de Jordi Lafebre. Dibujo de Jordi Lafebre.

Dibujo de Jordi Lafebre.

El pasado 17 de diciembre se inauguró en la biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla la exposición Zidrou. Déjame que te cuente once historias de amor, vida y esperanza. La muestra recoge ejemplos de los 11 títulos que el guionista belga afincado en Ronda ha realizado con diversos dibujantes españoles (Lydie, los dos tomos de La Mondaine y Los buenos veranos 1: ¡Rumbo al sur!, con Jordi Lafebre; ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra?, con Roger; El Folies Bergère y Bufón, con Francis Porcel; La piel del oso y Los 3 frutos, con Oriol; El paseo de los sueños, con Mai Egurza; El cliente, con Man; y La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien, tomo colectivo que incluye páginas de Homs), todos publicados por Norma Editorial, y ha sido posible gracias a la colaboración entre el Institut français de Sevilla, Norma Editorial y el Centro Andaluz de las Letras. Se trata además de una exposición itinerante: cerrará en Sevilla el próximo 14 de febrero e irá viajando por las ocho bibliotecas públicas provinciales de Andalucía, de modo que, tarde o temprano, la tendremos cerca de casa.

Sabiendo de la exposición, he tenido ocasión de asomarme al fin a la obra de Zidrou (tarea que tenía pendiente desde hace años) y me he leído de una sentada cuatro de los álbumes antes citados: Lydie (2010), La piel del oso (2012), El Folies Bergère (2012) y ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra? (2013). Digo de una sentada porque me puse a ojear el primero y no pude parar hasta haberlos leído los cuatro. Están todos interpretados en un estilo gráfico muy diferenciado (el trabajo de Lafebre, Oriol, Porcel y Roger, respectivamente, es magnífico y bien merecería un artículo aparte cada uno de ellos), pero los cose la poética personalísima de Zidrou, al que las historias le brotan con una naturalidad pasmosa. En estos cuatro álbumes, el escritor se maneja con solvencia en toda clase de situaciones: la intimidad familiar, la crudeza de la guerra, el amor adolescente, el amor maduro, las obsesiones psicológicas, el género negro… Y en el conjunto subyace un sincero apego por las relaciones humanas, por la amistad y el cariño mutuo, incluso en las más terribles circunstancias.

Zidrou nació en Anderlecht en 1962, comenzó su carrera a comienzos de la década de 1990 en la revista Spirou y su incontinencia narrativa se concreta en una bibliografía (insultantemente) extensa, cuyo éxito más reconocido es la serie humorística L'Élève Ducobu (comenzada en 1992), que se ramifica en novelas y películas. Dice Abel Ippólito en el texto que acompaña a la exposición: "Zidrou es uno de los guionistas más atractivos y sensibles del actual panorama del cómic. Sus historias nos describen a héroes anónimos que buscan su rincón en el mundo para alcanzar la felicidad (…), nos recuerdan nuestra condición humana y nos animan a convertirnos, al menos por un rato, en los héroes de nuestras propias vidas". Los animo a que se asomen a su universo. Quedarán atrapados.

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