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En el principio, creó Dios los cielos y la tierra...

  • 'Génesis' es una obra de Robert Crumb, el máximo representante del cómic 'underground', en la que ofrece una adaptación objetiva y detallada del primer libro del 'Pentateuco'

Una imagen de la obra de Crumb. Una imagen de la obra de Crumb.

Una imagen de la obra de Crumb.

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De la Biblia puede decirse que parte el judaísmo, el cristianismo y también el islam. No en vano, El Corán distingue entre la humanidad a secas, y las "gentes del libro", aquellas cuyos valores y creencias nacen del Antiguo Testamento y reconocen a Abraham como padre.

Medirse con La Biblia es algo que ha tentado a artistas como Miguel Ángel, Durero, Rembrandt... si bien no se había abordado una adaptación tan objetiva y detallada como la del historietista underground Robert Crumb.

Génesis es un titánico trabajo de cuatro años, minucioso y exhaustivo en lo documental, que asume el riesgo de trasladar a las viñetas una obra maestra de la literatura universal que es además un texto sagrado para el cristianismo y el judaísmo.

Crumb sabe que la exposición literal de lo que se cuenta en el Génesis basta para crear una obra a la que su estilo, de un realismo sucio y feísta, se ajusta como un guante.

El primer libro de La Biblia es un relato salpicado de intrigas regadas con sangre, odio, rencores entre hermanos, bajas pasiones, mezquindad y egoísmo. Crumb es consciente de la carga provocadora que tiene, y de que no necesita adornarla ni exagerarla.

Nacido en Filadelfia en 1943, pero residente en la Provenza francesa desde 1991, Crumb está considerado como el padre del cómic underground y se ha convertido en uno de los historietistas más influyentes, por llevar al límite el lenguaje de las viñetas sin cortapisas.

La vida profesional de Robert Crumb, que revolucionó las historietas, comienza en 1967, cuando se mudó a San Francisco, donde se hizo famoso gracias a historietas que narraban sus obsesiones con las mujeres y daban testimonio del desenfreno de los hippies de San Francisco.

Antes de irse a vivir en una granja hippie, Crumb tuvo tiempo para crear personajes representativos de los años sesenta, como Fritz El Gato, e ilustrar portadas de discos de la década.

Es imposible comprender el cómic actual sin fijarse en las revistas que fundara Crumb, como Zap en los años sesenta o Weirdo en los ochenta.

Después de cuatro años de trabajo, Robert Crumb culminó su obra más ambiciosa, Génesis, una particular adaptación del primer libro del Antiguo Testamento teñida del espíritu underground de su creador, pero fiel al texto original.

Crumb es un agnóstico declarado, que se ha limitado a plasmar en imágenes lo que pone en la Torá de los judíos y en la Biblia de los católicos en una versión extremadamente respetuosa, que aleja las sospechas de tratarse de una relectura salvaje del Antiguo Testamento, marcada por el erotismo y la ironía que conforman la obra de Crumb.

Robert Crumb creció en el seno de una familia profundamente católica y es muy probable que con este cómic esté cerrando el círculo que abrió al renegar de las costumbres cristianas, allá por los años sesenta, regresando a relatos que marcaron su infancia.

Crumb firma una adaptación literal del Génesis bíblico, sin la más mínima intención paródica o crítica, al contrario: se trata de un reto personal con el que demostrar que más allá del provocador creador underground hay un artista capaz de traducir un texto complejo a un relato fluido.

Que un historietista se decidiera a hacer una versión de el Génesis no es tan raro. En Estados Unidos hay toda una industria de cómics cristianos, que no venden lo mismo que las revistas de superhéroes, pero son bastante populares. Lo que singulariza esta versión es la opción de una adaptación sin interpretación, y sin un distanciamiento crítico.

Dado que los textos son transcripciones literales, la impronta autoral hay que buscarla en la expresividad de los dibujos y en los fragmentos que Crumb decidió dotar de una importancia mayor.

Así, es posible reconocer las obsesiones de Crumb en la relevancia que tienen los conflictos cotidianos de las tribus de Israel. Las familias aparecen retratadas como colectivos humanos en los que hay hijos que traicionan a los padres, hermanos que asesinan a otros hermanos, mujeres celosas que compiten por el amor de los profetas, intentos de violación, esclavas sometidas sexualmente y otros ejemplos que no son inventos de Crumb sino que están tomados fielmente de los textos sagrados.

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