'El Nobel y la corista' Albert Einstein estuvo aquí

  • Nativel Preciado propone en 'El Nobel y la corista' la historia de una familia de mujeres libres en la que irrumpe la controvertida figura del científico, que visitó España en 1923

Nativel Preciado (Madrid, 1948). Nativel Preciado (Madrid, 1948).

Nativel Preciado (Madrid, 1948). / Juan Carlos Vázquez

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"Todas las mujeres de mi familia llevamos el apellido Denís, porque los hombres han desertado de nuestras vidas", revela al comienzo del libro Jimena, una de las narradoras de El Nobel y la corista, la ficción con la que vuelve a las librerías Nativel Preciado. Y uno de esos hombres podría ser el mismísimo Albert Einstein: unas postales y unos cuadernos encontrados señalan que Margot, la abuela de Jimena, podría haber vivido un intenso amor con el científico.

Un pensador audaz que en sus relaciones personales, por las pruebas que han perdurado, se comportó de una manera mezquina. "En la Universidad Hebrea de Jerusalén se conservan muchísimos documentos que se pueden consultar: cartas de sus amantes, testimonios de sus hijos, de sus esposas... Y por esos textos se sabe perfectamente cómo era Albert, el hombre, en su vida privada", expone Preciado, que describe al padre de la teoría de la relatividad como un desalmado que se desentiende de las mujeres a las que deja embarazadas.

Uno de los personajes se pregunta en la obra, editada por Espasa, si se puede ser un genio y un estúpido al mismo tiempo. ¿Tiene Nativel Preciado una contestación al respecto? "La conclusión a la que llego después de haber estudiado tanto como él es que nadie es perfecto, ni siquiera Einstein", analiza la escritora. "Me han movido muchas cosas a escribir este libro, pero una de las razones principales era indagar en por qué un tipo tan brillante, con tanto talento, que ha hecho tanto por la humanidad, posee un lado oscuro tan pronunciado", se cuestiona la autora.

Documentos de Einstein que conserva la Universidad Hebrea de Jerusalén. Documentos de Einstein que conserva la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Documentos de Einstein que conserva la Universidad Hebrea de Jerusalén. / Abir Sultan / Efe

"Yo sigo admirando a Einstein, pero no dejo de ver la enorme contradicción que encierra: que se prodigue con las grandes causas, con la paz y con el universo, y que en su entorno sea tan poco generoso, tan torpe", añade Preciado.

La novela se basa en la visita real de Einstein a España en 1923, cuando según las notas del físico tomó el "té en compañía de una aristocrática señorita". Entonces "acababan de darle el Nobel y era famosísimo, muy popular. Resultaba además muy identificable: tenía una pinta muy peculiar, una indumentaria muy desaliñada. Lo trataban como a una estrella de Hollywood aunque en realidad mucha gente no tenía muy claro qué es lo que había hecho", cuenta la periodista.

"Me intrigaba que Einstein se prodigara en grandes causas y luego fuera tan poco generoso en su vida"

Einstein poseía un carisma indudable, "era inteligente y simpático, tocaba el violín y relataba historias maravillosas", y resultaba, "como tantos genios, irresistible", valora Preciado. "Hace poco leí sobre Françoise Gilot, la única mujer que abandonó a Picasso, que salió espantada por lo que él la hacía sufrir. Ella confesaba que a ella la habían advertido, que sabía antes de empezar la relación cómo trataba él a las mujeres. Pero decía: y sin embargo no me lo quise perder. Todos sentimos en mayor o menor medida esa atracción por el abismo", defiende la narradora. "Si te topas con gente con talento, debes atarte al mástil como hizo Ulises para no sucumbir al canto de las sirenas", bromea.

Aunque Einstein acapare la atención, El Nobel y la corista es también la saga de unas mujeres valientes que buscaron su camino y que empieza con Margot Denís, una corista "destinada a tener una vida cultural interesante, con una educación selecta, a la que el azar y enamorarse de quien no debe cambian el destino". A Preciado le interesaba esa España de entreguerras donde las mujeres "viven el espejismo de la libertad, antes de que Primo de Rivera y de la Guerra Civil cambiaran esa situación de manera drástica". La autora se muestra optimista y asegura que "aunque pensemos que nos hemos estancado, la lucha por los derechos de las mujeres sí ha conseguido muchos avances". Aunque haya muchos prejuicios que superar todavía: "Si una mujer es libre en sus relaciones sentimentales se la juzga y se la mira mal, pero al hombre se le sigue viendo con admiración si es un mujeriego", lamenta Preciado.

Entre los personajes que asoman por El Nobel y la corista destaca otra celebridad, Alfonso XIII, del que se cuenta su implicación en películas pornográficas que encargaba él mismo. "Desde luego no estaba entre los mejores de la dinastía borbónica. Sólo le interesaban los coches, la caza y las mujeres", señala la escritora, que para su título se ha inspirado en El príncipe y la corista, el clásico que protagonizaban Marilyn Monroe y Laurence Olivier. "Pensé en aquella película y me gustó el homenaje, que la gente piense en Marilyn. Ella fue una mujer muy inteligente a la que maltrataron y no tomaron en serio"

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