Deportes

Llega la hora de Albert Luque, la nueva esperanza

  • "Voy con las ganas y la intención de jugar de principio", explicó ayer el delantero catalán · Antonio Tapia ha ensayado con él como jugador más adelantado y con Baha por detrás

Se acerca la hora de que la nueva esperanza del Málaga se calce de blanquiazul nueve años después. El Málaga es un bloque y así pretende arrostrar la meta de la salvación, pero resultaría necio obviar que la llegada de Albert Luque ha despertado la ilusión de la afición, tan ávida de un futbolista que le apasionase. El catalán, que ha llegado cargado de compromiso y ambición, así lo palpa. Y está deseoso de que el balón eche a rodar y verse titular ante el Athletic.

"Voy con la intención y las ganas de jugar de principio, pero si el técnico cree que tengo que jugar más tarde, haré todo lo que pueda. Yo me veo titular siempre. Y más ahora porque me encuentro muy bien físicamente. Siempre intento trabajar para estar entre los once primeros, pero con el técnico no he tenido ninguna conversación y él tampoco despeja las dudas en el entrenamiento. Estoy preparado para estar entre los primeros", dijo ayer el delantero blanquiazul, siempre en ese tono que emana tranquilidad.

Es curiosa la simbiosis de Luque y la afición, puesto que son tantas las ganas de la parroquia de Martiricos por volver a verle jugar como las de él por devolver esa confianza con rendimiento: "El cariño de la afición siempre lo he notado. Están ilusionados con mi vuelta, pero te aseguro que, como mucho, igual que yo, porque estoy deseando jugar. De este público, siempre que he estado jugando en este campo, como local o visitante, he notado el cariño. Y, si puede ser devolver eso con un gol, mucho mejor. Si tengo ocasión de jugar desde el principio, va a haber pocas ocasiones de gol, y habrá que aprovecharlas".

Aparte de la criba que pueda hacer el técnico al confeccionar el once y los problemas que le pueda oponer la zaga del Athletic, Luque tendrá otro enemigo más al que afectarse mañana. "Más que adaptarme al equipo, acoplarme a ellos, lo que más me está costando es acostumbrarme otra vez a el calor porque han sido tres años con un clima diferente, pero estoy seguro de que cuando La Rosaleda esté llena, y con la ilusión que tengo para que llegue el domingo [por mañana], y cuando el técnico me dé la oportunidad, se olvidará todo", contó el de Barcelona, que ya se ha cortado gran parte del pelo que traía de Holanda al objeto de que le quite calor.

Otra traba, pero no sólo para él, sino para todos los protagonistas que participen en el envite, serán las condiciones que presentará el terreno de juego. "Tanto en Holanda como en Inglaterra los campos son perfectos. Pero bueno… Son contratiempos que están para el Málaga y para el Athletic de Bilbao y creo que lo vamos a sufrir los dos equipos. A mí me gusta que los campos estén perfectos para jugar, pero no va a poder ser. Será un duelo muy trabado, así que habrá que pelear todos los balones", arguyó.

Una de las curiosidades que se podrán satisfacer si se confirma lo ejecutado por Antonio Tapia en los últimos entrenamientos será la de la buena compenetración que han mostrado Luque y Baha en los momentos en que han coincidido. "En bastantes entrenamientos he coincidido con él. Es un jugador que pelea mucho, bueno técnicamente, rápido… Y si coincidimos el domingo creo que podemos hacer buenas cosas", dijo el blanquiazul.

A lo mejor mañana Luque, cuyos padres acudirán para ver su reentré, tiene un nuevo recuerdo que añadir a su lista con el Málaga: desde los dos goles que firmó ante el Atlético de Madrid (2-3, jornada 14), sobre todo el primero, de vaselina, hasta su primera y única expulsión en Primera, ante el Celta (jornada 36), cuando buscaba su quinta amonestación y encontró una roja.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios