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Bonito mientras duró (79-90)

  • El Unicaja queda virtualmente eliminado de la Euroliga tras caer ante el Panathinaikos

  • Dominó durante tres cuartos, pero se desfondó ante el brutal físico griego

McCallum, ante Mike James. McCallum, ante Mike James.

McCallum, ante Mike James. / Euroleague

La Euroliga se le queda larga al Unicaja, que está virtualmente eliminado tras la derrota ante el Panathinaikos, al que sometió durante casi tres cuartos. El brutal físico del equipo griego hizo colapsar al Unicaja, que tuvo unos minutos de desconexión entre el 28 y el 32 que le costaron un partido que había dominado por 14 puntos.  Perdió por 79-90.

Vaya por delante que el equipo griego es el mejor físico que ha pasado por Málaga esta temporada. Brutal su capacidad atlética, su velocidad para correr y castigar desaplicaciones defensivas. El Unicaja mantuvo el mando mientras los griegos fallaban triples en cadena. Cuando eso no ocurrió se abrieron las compuertas de la defensa. 58 puntos encajados en la segunda mitad lo evidencian.

En un buen inicio de partido, el Unicaja tenía la tara de que concedía demasiados puntos en contragolpe o transición del Panathinaikos. Le ocurrió en el partido del pasado domingo ante el Delteco y ocurría ante el Panathinaikos, cierto que es otro nivel. Ello impedía que la tijera se abriera. Los griegos erraban de manera contumaz en el lanzamiento exterior y ello daba fuerzas al Unicaja para proteger el aro. 

La defensa del Panathinaikos era dura, con mucho contacto y manos. Tras el inicio, con buen acierto cajista, rozando el 60% en tiros de campo, hubo que hacer frente al colosal físico de los griegos. El Unicaja traqueteaba, pero acababa encontrando posiciones. McCallum desesperaba a Plaza. Alberto había pedido ya el cambio y el de Detroit metió un triple desequilibrado desde ocho metros. Es curioso, anota más en rectificado y con el fade away que en buena posición.  Después se verían de nuevo sus abundantes carencias.

El 24-18 al final del primer cuarto se fue consolidando poco a poco. Buenos minutos de Viny Okouo para darle resuello a Augustine. Una canasta cerca del aro con la izquierda y una desde cinco metros, dos campos en los que tiene claro margen de mejora. Crecía la renta tras un triple de Waczynski (37-24). El Unicaja estiraba la renta poco a poco. Calathes se desesperaba con sus compañeros. Y Nedovic dio una marcha más al final del primer tiempo para mantener la ventaja (44-32).

Seguía el Panathinaikos incapaz de meter un triple (1/14 al descanso, 1/17 llegó a estar) y seguía la tónica después, pero continuaba en el encuentro. Se jugaba mucho el gigante griego y no se abandonaba. Buscaba rutas alternativas para meter y endurecía un punto más su defensa. Después de que Nedovic marcara una máxima (48-34), la respuesta fue rauda del equipo del trébol, con un 0-8 que jaleaba el más de centenar de aficionados del equipo griego que habían volado en el chárter del equipo.

Dos triples de Rivers desatascaban la ofensiva griega y cambiaban el aire del partido completamente. El Panathinaikos corría y ganaba confianza. Nedovic dilataba un poco el sorpasso griego. Gist colocaba a tres al Panathinaikos (55-52), aunque Dani Díez sacaba tiros libres y Alberto Díaz metía un triple en transición (60-52) para dar aire. Pero venía la descarga del Panathinaikos, que dejaba el partido muy comprimido al final del tercer cuarto (60-58) tras varias buenas defensas con Antetokounmpo de dos.

Lekavicius metía un triple para dar la primera ventaja desde los primeros compases al Panathinaikos y acto seguido robaba un balón para meter una bandeja. El Unicaja había empequeñecido ante el nivel físico de los griegos, que volaban al contragolpe y endosaban un 0-8 en minuto y medio para romper el partido, 16-0 continuado para un muy inquietante (60-68). Quizá lo lógico, con las pocas opciones que quedan lo humano era rendirse. Pero el Carpena estaba encendido y no lo permitió. Plaza devolvió a pista a Nedovic y en otro parpadeo empataba (72-72) con canastas del serbio, Brooks y McCallum. 

Pero Calathes, que tiene la enciclopedia el baloncesto en la cabeza, cogió la batuta para repartir juego y que Rivers aniquilara con dos triples matadores (74-83). Los griegos equilibraron su porcentaje de triples, inusualmente bajo, para llevarse el partido. Singleton dio aire con una técnica por colgarse del aro para evitar una canasta de Singleton que quizá debió dejar más renta porque no se concedió una canasta dada inicialmente.

El Panathinaikos tuvo el poso para dejar al Unicaja prácticamente sin opciones de Euroliga. Ahora sí, la ACB ya es prioridad absoluta. Quedan cuatro partidos en los que hay que competir con decoro, profesionalidad y dignidad. Fue bonito mientras duró.

Unicaja (24+20+16+19) 79: McCallum 7, Nedovic 19, Milosavljevic 8, Brooks 14 y Augustine 11 -quinteto inicial-. Okouo 4, Díaz 6, Salin 3, Díez 2, Waczynski 3 y Suárez 2.

Panathinaikos (18+14+26+32) 90: Calathes 12, James 10, Antetokounmpo 4, Singleton 10 y Auguste 0 -quinteto inicial-. Rivers 24, Payne 2, Gist 16, Vougioukas 0, Lekavicius 10 y Gabriel 2.

Árbitros: Lamonica (ITA), Mantyla (FIN) y Kowalski (POL).

Incidencias: 26ª jornada de la Euroliga 2017/18. Encuentro disputado en el Palacio de los Deportes José María Martín Carpena ante 8.043 espectadores. 

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