Málaga cf

Aún faltan más frescura y sincronía

  • Galatto, que faltaba por debutar, dejó buenas sensaciones bajo palos en un Málaga dominado por el Granada

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El octavo amistoso dejó rodaje, no evolución. El Málaga sigue evidenciando sus problemas para vestirse en la apuesta táctica que proyecta Jesualdo Ferreira. No todos los jugadores, pero ese acordeón para defender y atacar que busca el luso obliga a una precisión suiza que a día de hoy no se aprecia. Sin esa sincronía, como se evidenció en Granada, la movilidad de la tripleta de ataque se convierte en desorden o el cúmulo de hombres en la medular propicia más atascos que presión. Faltan elementos importantes y chispa en las piernas, pero también poco para arrancar la Liga.

Dicha falta de frescura y aplicación del Málaga se apreció en las continuas faltas realizadas (de no ser un amistoso Pino Zamorano habría dejado al equipo en inferiorirdad), en la intermitencia en las ocasiones (menos que las que tuvo el Granada) y en varias conversaciones sobre el campo entre unos y otros. Al nuevo técnico le costará mucho acoplar a los suyos. Así que el Granada se quedó con el Trofeo Los Cármenes y el Málaga, con más trabajo por hacer.

En la lista de positivos sobresalió, el debut de Galatto, que llegó de Bulgaria con una sobrecarga que no le daba confianza y ante la cual, dada la carga de trabajo que traía del Litex Lovech (cuatro partidos de Champions y uno de Liga), el cuerpo técnico decidió dosificarle. Ayer salió del baúl el único fichaje por debutar y no se arrugó ante el listón que le había dejado Arnau. Se le vio buena talla y demostró buenos reflejos, como en una falta a la escuadra que abortó a mano cambiada a pesar de que la jugada estaba anulada (54'). Un triple caracoleo de Quincy en la segunda mitad completó la rácana lista de cosas que llevarse a la boca.

Cada vez se hace más palpable la responsabilidad sobre Sandro Silva en su rol de bisagra. El 1-4-3-3, se entiende que más efectivo cuando haya más frescura y puntales en el equipo, expone mucho al equipo en su mitad. Doble lectura para el brasileño, al que se le acumuló el trabajo con Fernando y Eliseu de escoltas, pero que exhibió galones y profunidad cerca del área rival. En la segunda parte Juanito trató de echarle una mano en el achique de agua, pero le aportó más lanzas que escudos.

El Granada, con una base sólida sólo modificada con cambios postreros, fue, cosa que no pudo decir su rival. Sobre todo en el arranque, seguramente por las ganas de agradar en la presentación ante la afición. Jugaron cómodos los de Fabri aprovechándose de la falta de conexión en la presión del Málaga. Eliseu, a cinco del descanso, recordó lo peor de sí mismo tras perdonar una buena contra de Papelito que habría enjugado el buen gol de Geijo en la frontal (13').

A los jugadores del segundo tiempo les costó más trabajo interpretar el sistema de Ferreira. Se les vio más deslavazados aún. Las pocas oportunidades llegaron por disparos lejanos (dos de Albert Luque y uno de Edinho) y un chut de falta indirecta de Baha que repelió el poste izquierdo (83'). Falta poco para jugar ante el Valencia, faltan Apoño y Duda, pero ni éstos pueden ser los únicos mástiles ni tampoco hay que descartar que el equipo vaya a más en el tramo final.

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