Deportes

La intensa conexión malagueña

  • Fernando Hierro, declarado admirador de Isco, será quien dé la alternativa al tercer malagueño en un Mundial

  • Juanito, el restante

Isco se abraza con Ramos en el entrenamiento de ayer. Isco se abraza con Ramos en el entrenamiento de ayer.

Isco se abraza con Ramos en el entrenamiento de ayer. / Efe

De no acontecer una sorpresa, Isco Alarcón se convertirá hoy en el tercer malagueño en intervenir en una Copa del Mundo. Sucederá a Juanito, que jugó en Argentina'78 y España'82 (seis partidos y un gol), y al que hoy será, de manera inopinada, su entrenador: Fernando Ruiz Hierro. El veleño estuvo presente en cuatro mundiales, jugó 12 partidos y marcó cinco goles. Isco hace el debut quizá cuatro años tarde. Ya había jugado con la selección absoluta en 2013, aún como futbolista del Málaga. Completó un buen primer año en el Madrid, con participación regular y protagonismo en partidos importantes. Pero algo a Del Bosque no le convencía de Isco. Tampoco para llevarle a la Eurocopa'16. Quizá fuera una de sus taras en el epílogo de la etapa del técnico más laureado del fútbol español.

Habrá, pues, una conexión malagueña en el Olimpiyskiy Stadion Fisht de Sochi, la ciudad más meridional del torneo, a orillas del Mar Negro. Perdura en el tiempo, puesto que Fernando Hierro conoce a Isco desde que era un niño y comenzaba a trabajar como director deportivo de la Federación Española, allá en 2007. Poco tiempo antes, el Valencia había captado a Isco desde el Benamiel. Como en el caso de Hierro y Juanito, los primeros pasos en el profesionalismo los dio Isco lejos de Málaga.

"Vi a Isco cuando tenía 15 años; con 10 minutos me bastó, me fui del campo

Recientemente recordaba Hierro en una entrevista al portal Goal cómo conoció la magia de su paisano. "Sé de él desde que tiene 15 años. Le vi jugando en una territorial. Fui a La Rioja a verle porque me habían hablado que en Valencia había un chico de Benalmádena que tenía un talento bestial. Y llegas y te preguntas dónde puede estar el talento ahí. Pero era evidente. Con 10 minutos viéndole me fui del campo. 'Ya está todo visto'", explicaba Hierro: "Isco necesita jugar y sentirse importante, sentir la confianza. Con eso y su talento lo tiene todo".

Hierro se volvió a encontrar con Isco en su etapa de director general en el Málaga. Ya estaba fichado cuando él aterrizó, pero ratificó lo que ya sabía de antes, que era un jugador de etiqueta superior, que con 20 años tenía peso máximo en un equipo de Champions League. Hierro se marchó alertado por la deriva económica, pero se volvería a encontrar otra vez con aquel chaval bajito de Benalmádena ya hecho hombre en la temporada 2015/16, cuando Hierro tomó el relevo de Zidane como ayudante de Ancelotti en el Real Madrid. Ahora, otro contexto de encuentro. Entrenador y jugador malagueño, ya convertido el segundo en eje de la selección en la época de Lopetegui, que confió en Isco cuando pocos lo hacían. Le dio las llaves de la selección después de ese periplo de Del Bosque en el que no le abrió la puerta. En esta fase de clasificación ha explotado Isco con la selección. No hay ningún indicio para ver un cambio de proceder de Hierro respecto a Lopetegui.

"Yo soy fan de Isco", decía ayer Phillip Lahm en una deliciosa charla en El País con Xabi Alonso. Los dos, compañeros en el Bayern y figuras reconocibles en la Alemania y la España que han ganado los dos últimos mundiales, destilaban su admiración por el genio de El Arroyo de la Miel. "Isco no es un jugador racional. Necesita sentir el juego y luego jugar como se siente. Por eso aporta cosas diferentes. Cuidado: ha ganado cuatro Champions en cinco años. No ha sido un titular indiscutible, pero casi. El número 11 del Madrid puede ser Bale, Asensio, o Isco…", decía Xabi, que coincidió un año con el malagueño en el Madrid, tiempo suficiente para calarle.

Empieza la carrera de Isco en los Mundiales. Los jugó en categoría sub 17, donde empezó a ser conocido para el gran público con una exhibición en Nigeria, y sub 20, donde Brasil eliminó al equipo nacional. "Muchos años esperando este momento", decía tras conocer la lista de convocados hace unas semanas. Lo hará bajo la tutela de Fernando Hierro, que le vio venir. Le bastaron 10 minutos para catalogarlo como algo especial. Ahora, está a sus pies.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios