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El triunfo más mítico de Jiménez

  • El malagueño gana el segundo 'major' de su carrera en el Old Course de St Andrews, la cuna del golf

  • Aguantó la presión de Langer y levantó la legendaria Jarra de Clarete

Miguel Ángel Jiménez, con la Jarra de Clarete.

Miguel Ángel Jiménez, con la Jarra de Clarete. / @theoldcourse

A mitad de camino entre Dundee y Edimburgo, en la escarpada costa escocesa, está St Andrews. Hay documentos que datan en el siglo XVI los primeros registros de que allí se jugaba ya al golf. El Old Course de St Andrews es la cuna de este deporte. "La casa del golf", decía en un emocionado discurso Miguel Ángel Jiménez. Con las lágrimas a punto de aflorar se acordaba de Severiano Ballesteros, el icono de este deporte en España (y en medio mundo), que en 1984 alzaba la Jarra de Clarete (el trofeo de 50 centímetros y dos kilos y medio que desde 1873 se entrega al ganador) para ganar su segundo Open.

Jiménez es el segundo español que inscribe su nombre en el palmarés de este inigualable campo. Conquistó el British Open en su modalidad senior (mayores de 50 años). El calado del título y del escenario supera esa limitación de edad. En el circuito senior pululan decenas de ganadores de grandes a nivel absoluto. Y no pocos compiten a gran nivel aún con los más jóvenes, entre ellos el malagueño, que ganó el torneo más mítico en el campo más legendario.

Aquí todo el mundo quiere poner su nombre, aquí ganó Seve su segundo Open

No hubo baile ni show tras ganar. Jiménez parecía entre exhausto e incrédulo por inscribir su nombre en el Open tras un fin de semana solidísimo, líder desde que acabó la jornada del viernes. Superó un sábado muy exigente por el tiempo. Y aguantó el aliento final de Bernhard Langer, el alemán que ya ganó tres veces el British senior. Firmó una última tarjeta de 69 golpes para un acumulado de -12, por -11 de Langer. El de Churriana contuvo los nervios en los últimos hoyos. Tuvo en putt para sentenciar con un birdie en el 15 que le hubiera dado cuatro golpes de ventaja. Pero no consiguió meterlo y Langer aumentó la presión con un birdie. Hizo bogey Jiménez en el 16 y debió jugar los dos últimos hoyos con sólo un golpe de ventaja. Tuvo el temple para hacer historia en St Andrews y levantar el trofeo más icónico del golf.

"Creo que es merecido el título, he jugado muy sólido, aunque al final he tenido que dominar la presión. Tenía tres golpes de ventaja y fallé un putt para irme, pero pasé un mal momento. En el siguiente hoyo fallé el putt para par y el corazón empezó a acelerarse. Pero supe ganar", explicaba Jiménez, al que se le saltaban las lágrimas: "Supone ganar en la casa del golf, aquí todo el mundo quiere poner su nombre. Para mí supone mucho, Seve [Ballesteros] ganó su segundo Open aquí en 1984. Todos quieren ganar aquí, supone que mi nombre queda en la historia. Estoy muy feliz. Ha sido un fin de semana muy duro. Hemos visto las cuatro estaciones en una semana, una semana dura. Gracias a todos. Tengo un sentimiento de felicidad".

Jiménez ya ganó en mayo el Regions Tradition en Alabama, el primer major de su carrera y el primero para el golf español en categoría senior en su historia. Se embolsa el malagueño, al que abrazaban su pareja y uno de sus hijos al acabar el torneo, casi 300.000 euros por un triunfo de trascendencia. A sus 54 años, Jiménez se hace eterno. Ganó con los mismos golpes y ante el mismo rival contra el que combatió Seve Ballesteros en 1984, el inasequible Bernhard Langer. Qué mejor victoria, qué mejor escenario, qué mejor recuerdo.

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