Economía

El campo alerta sobre el impacto de limitar las contrataciones en origen

  • Organizaciones agrarias y empresarios subrayan las reticencias de los desempleados españoles a trabajar en los cultivos y advierten que muchas campañas "peligran"

La propuesta del ministro de Trabajo de reducir prácticamente a cero la contratación de extranjeros en origen durante 2009 ha disparado las alarmas en el campo. Organizaciones agrarias y empresarios del sector coincidieron ayer en que la propuesta de Celestino Corbacho puede "poner en peligro" numerosas campañas, ya que muchos de los parados que están inscritos en el Inem "no están dispuestos a trabajar" en la plantación y recogida de cultivos. Es más, indicaron que la actividad en producciones como la fresera, la hortícola o la olivarera es posible hoy "gracias a la contratación de inmigrantes".

Con esta iniciativa, el Gobierno pretende aliviar la lista de 2,5 millones de desempleados que hay contabilizados actualmente en España, incorporando a algunos de ellos a los puestos que suelen ocupar los trabajadores extranjeros -en 2007, las contrataciones en origen ascendieron a 200.000-. Desde COAG se mostraron ayer bastante escépticos a ese respecto: "En la provincia de Huelva se necesitan alrededor de 6.000 trabajadores para la plantación de la fresa. Desde hace días, y antes de recurrir a las contrataciones en origen, estamos entrevistando a desempleados inscritos en el Servicio Andaluz de Empleo, y apenas se ha conseguido el 1% de la mano de obra necesaria para una tarea que debe comenzar a finales de este mes", señalaron a modo de ejemplo. "Hasta ahora no ha sido posible cubrir las necesidades de mano de obra del campo con las personas dadas de alta en el Inem, y estamos casi seguros de que seguirá siendo así", insistieron. Por este motivo, COAG pidió una reunión "urgente" con Corbacho, desde cuyo ministerio aseguraron que los temporeros no se verán afectados por la medida.

José Manuel Romero, presidente de Freshuelva y de los productores y exportadores españoles de frutas y hortalizas, recalcó que esos parados ni siquiera llegan a acudir a las entrevistas de trabajo a las que se los convoca. Romero apuntó que, "si no hay gente a la que contratar, el empresario se planteará si debe o no sembrar", por lo que esta medida es "otro golpe" para un sector que "parece no importar".

Los sindicatos tampoco ven con buenos ojos la propuesta del ministro. CCOO advirtió ayer que "puede dispararse la bolsa de empleo sumergido", mientras que UGT criticó que se asocie el paro a la inmigración, algo en lo que también coincidió la patronal de empresas de trabajo temporal.

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